Amics de la Rambla

Amics de la Rambla

Resum de premsa sobre La Rambla - Gener 2019

29 de gener de 2019

Divendres, 04 de gener de 2019

El Periódico

Eduardo de Vicente

Big Fun Museum ofrece atractivas diversiones para todos los públicos

 La familia puede fotografiarse con objetos gigantes, una amplia gamas de chuches o en una casa boca abajo

Los adultos pueden sumergirse con los niños y jugar con ellos en dos piscinas de bolas

Los niños están cada vez más nerviosos. La espera hasta la noche de Reyes se les está haciendo interminable y, por mucho que los queramos, seamos sinceros, están bastante pesaditos. Por eso una buena opción es visitar estos días el Big Fun Museum que está nuevecito, no hace ni un mes que ha abierto sus puertas. Lo reconoceremos fácilmente si paseamos por las Ramblas y, junto a un popular puesto de lotería, vemos a unos jóvenes disfrazados y, en la entrada, contemplamos unas reproducciones gigantes de los protagonistas de Toy Story: el cowboy Woody y el guerrero especial Buzz Lightyear que nos llevarán a una aventura hasta el infinito y más allá a través de nueve espacios diferentes (aunque hay uno que los peques no pueden pisar ni de broma).

Antes de entrar, varias recomendaciones. Mejor llevar el móvil cargado a tope porque haremos muchas fotografías. Podemos comprar un bono para ver varios de ellos con precios especiales y si, por ejemplo, adquirimos el de los nueve podemos entrar y salir sin problema o seguir utilizándolo otro día si nos quedan atracciones por ver. También hay unas consignas gratuitas para poder dejar la ropa y los bolsos por si queremos ir más ligeros de equipaje.

La casa de los objetos gegantes 

El primero que visitamos es La Casa del Gegant. En ella nos sentimos muy pequeñitos ya que todo es de un tamaño enorme. Un soldadito (o mejor, soldadazo) de plomo, el lagarto del Park Güell, un revólver, un barquito de papel, un lavabo colgado de la pared, el queso, el jamón, la paella, un abanico, una pipa, un cucurucho de helado, un sombrero mexicano o un reloj antiguo que parece el de la torre de Hill Valley en la película Regreso al futuro. Nuestras fotos favoritas son la caja fuerte que da la impresión de que la hemos abierto y nadamos en monedas y billetes, el horno donde podemos fingir que nos están asando, una silla súper alta o la portada de la revista Forbes para posar como si fuéramos el personaje del mes.

El paraíso de los amantes de los dolces

Unas escaleras nos llevan hasta nuestro siguiente destino: El regnat de les llaminadures, ya en la parte superior del edificio con chuches monumentales a todos lados. Nos recibe un maestro pastelero (sin cara, para que pongamos la nuestra) y, a continuación, intentamos levantar unas pesas compuestas por dos donuts gigantes, nos metemos en una nevera y montamos en una bicicleta con forma de unicornio y contemplamos unos ositos de gomas. También hay caracoles y un lugar para sentarse en unas tumbonas junto a unos pingüinos y otro para columpiarse.

Podemos entrar en un círculo repleto de plátanos amarillos y rosas, el mismo color de la vaca frente a la que nos encontramos. Los amantes de los helados disfrutarán viendo los polos de sabores o los cucuruchos que en vez de bolas tienen luces, una pared repleta de gominolas y macarons u otros tipos de dulce a tamaño maxi. Cuentan los empleados que ya han tenido que reponer algunos elementos ya que algún peque les había dado un mordisco. Incluso uno de ellos, al salir exclamó: “Este es mi mundo. Tengo que vivir aquí”.

Piscina de bolas para niños y adultos

En cuanto los niños vean que también hay una piscina de bolas querrán dejarlo todo para ir allí. La denominan La piscina seca y son dos rectángulos repletos de bolas, claro, pero también de donuts de plástico que vuelan como si fueran frisbees. Los adultos también puede entrar simplemente descalzándose pero ¡atención! es muy conveniente despojarse previamente de todos los objetos de valor. El otro día aseguran que se perdió un reloj carísimo y aún no lo han encontrado. Hay adultos que aseguran haberse sentido niños navegando en este espacio y algunos de los mayores son aún más brutos que los pequeños. Hay un banco para sentarse mientras ellos saltan y es un lugar cálido donde podemos relajarnos un poco.

El mundo al revés

Una vez que se hayan desahogado iremos a La casa cap per avall, la más original de estas experiencias. Como su propio nombre indica es una casa al revés, donde todos los elementos están colgados del techo, parece inspirada en aquel baile de Fred Astaire en el que danzaba boca abajo con una lámpara en el musical Bodas reales. Es el mejor lugar para explorar nuestra creatividad ya que, si luego le damos la vuelta a la fotografía, las imágenes serán sorprendentes. Los empleados pueden indicarnos algunos lugares para que el efecto sea completo. El recibidor tiene un paragüero, un espejo, unos zapateros, una mesita o unos skates (todos, no lo olvidemos, al revés). Es conveniente ir abriendo armarios, cajones o mesitas para comprobar que no falta ningún detalle. En el lavabo podemos posar como si hiciéramos la vertical en una bañera o en el retrete. Hay cajones, toallas de repuesto en el mueble o una lavadora.

En el garaje encontramos todo tipo de herramientas, esquíes, cascos, una bicicleta y, lo mejor, una moto. Si lo hacemos bien podemos fingir que estamos volando agarrados a su parte posterior, divertidísimo. El comedor tiene todo lo necesario para “entrar a vivir” como dirían en una inmobiliaria: sofá, televisor (proyecta también de abajo hacia arriba), una chimenea (con las llamas hacia abajo), un armario, grifos, la nevera repleta de comida, horno, platos y cubiertos en los cajones. Y la mesa está puesta y no puede ser más apetitosa con todo tipo de pasteles, dulces y deliciosos platos. Parece la cena de Navidad. Incluso hay un jamón.

El dormitorio de los padres también tiene múltiples detalles. La cama, la mesita de noche con su lámpara, un ventanal o un armario en el que se esconden una maleta o una aspiradora. Finalmente, el cuarto infantil tiene perfectamente diferenciados los espacios de los juegos y las camas, la del niño es un coche con una manta de superhéroes mientras que la de la niña es bastante cursi. Hay muchos muñecos, bolis, lápices, una lámpara de los Simpson, la silla y la mesa para hacer los deberes y un Scalextric (colgado del techo, claro).

Cuatro espacios más

En la planta inferior hay tres laberintos: uno de cintas, otro de espejos y uno de terror (ahí es mejor que no entren) y un museo dedicado a los records y las curiosidades de los que hablaremos en una próxima entrega. El noveno espacio incluído en el abono es el Museo de les Il.lusions que lleva ya tiempo instalado en la calle Pintor Fortuny, 17, muy cerca de allí y está dedicado a las ilusiones ópticas. Un complejo repleto de atractivos que nos va a encantar descubrir. Continuará...

https://www.elperiodico.com/es/ocio-y-cultura/20190104/que-hacer-hoy-barcelona-viernes-4-enero-2019-7228914

Diumenge, 06 de gener de 2019

 Metropoli Abierta

Paula Baldrich

La marihuana se convierte en la reina de Ciutat Vella

Los captadores de los coffee shops ilegales campan a sus anchas en Las Ramblas

Cualquiera que haya recorrido Las Ramblas se habrá percatado de que los captadores de clientes para los coffee shops campan a sus anchas. No paran a los turistas para ofrecerles café, no. Ni paella, ni sangría. El “lío” que se llevan entre manos se llama marihuana, y esta planta psicoactiva se ha convertido ya en la reina de Ciutat Vella, la capital del porro.

Son varias las asociaciones vecinales que denuncian día sí y día también la proliferación de estos espacios dedicados al trapicheo de yerba y hachís, así como de otras drogas más duras. Aunque su modus operandi no se equipara al de las asociaciones convencionales o los narcopisos, donde se pueden quedar para meterse un chute de caballo. En este caso, se trata de un espacio “de paso”. Como si fuera un McAuto de McDonald's.

ESPACIOS CON VIGILANCIA

Los turistas –muchos con maletas porque los captan incluso antes de llegar a su hotel o Airbnb– hacen su pedido y aguardan en la puerta. Algunos entran dentro, aunque por un período breve de tiempo. La calle está vigiladísima por los captadores que normalmente son de origen marroquí o paquistaní. Uno se coloca arriba, otro abajo, otro en el centro.

La plataforma Fem Gòtic ha mostrado a través de su cuenta de Twitter la actividad reciente de estos coffee shops y ha exigido soluciones inminentes a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y a la regidora del distrito, Gala Pin. Pero la respuesta que obtienen es siempre la misma: silencio. En estos últimos días, los vecinos han detectado actividad irregular en el pasaje Escudellers, la Rosa, d'en Serra y la Plata.

La Guàrdia Urbana, por su parte, anuncia de vez en cuando una intervención en algún club cannabico ilegal que ofrece droga a los turistas. Pero la oferta no cesa en el centro donde la pregunta "¿hachís, marihuana?" se formula sin pudor ni límites. Sin ir más lejos, una joven ha confesado que, en una ocasión, subiendo por Las Ramblas le ofrecieron droga 17 camellos. 

s por eso que los vecinos piden al consistorio que haga cumplir la normativa a los coffee shops y así se podría evitar que Barcelona se convierta definitivamente en un destino perfecto para hacer narcoturismo.

https://www.metropoliabierta.com/distritos/ciutat-vella/la-marihuana-se-convierte-en-la-reina-de-ciutat-vella_13246_102.html

Dimecres, 09 de gener de 2019

El Periódico

Eduardo de Vicente

Las atracciones destinadas a los adultos en el nuevo Big Fun Museum

Incluye tres laberintos de espejos, cintas y el de terror, ambientado en una clínica psiquiàtrica

También puede verse una exposición centrada en las maravillas del mundo y los récords Guinness

Hace unos días repasábamos las actividades del nuevo Big Fun Museum, un centro de entretenimiento que abrió sus puertas hace un mes en la Rambla barcelonesa. En aquella ocasión nos centrábamos en los espacios que dedican a los más pequeños de la casa: La casa del gegant (con objetos a tamaño aumentado), El regnat de les llaminadures (un mundo repleto de dulces enormes), La casa cap per avall (una casa al revés para crear ilusiones ópticas sorprendentes) y La piscina seca (dos rectángulos repletos de bolas para que se diviertan grandes y pequeños). En esta ocasión fijaremos nuestra atención en la planta inferior, que contiene otras cuatro experiencias pero con un contenido más adulto.

Su principal atractivo y el más solicitado es El laberint de la por, solo para los más atrevidos. Los niños, mejor que ni se acerquen. Solo pueden entrar los mayores de 12 años siempre y cuando cuenten con la autorización paterna. Igualmente, los adultos deben firmar previamente una hoja en la que aseguran que no padecen dolencias que les impidan entrar. La acción transcurre en el hospital psiquiátrico Severalls de Gran Bretaña donde, a mediados del siglo XX, se llevaron a cabo unos experimentos innovadores pero demasiado drásticos como lobotomías y electroshocks. No es ningún invento, todo ello sucedió en realidad. Sus métodos provocaron una gran revolución. Uno de los pacientes se rebeló y los médicos fueron brutalmente asesinados mientras que el resto de los internos desapareció misteriosamente. El centro cerró sus puertas en los años 90 tras arrastrar una historia poco clara.

Caminando por un psiquiátrico abandonado

 Al entrar veremos la recreación de la oficina del hospital donde trabajaba el doctor que dirigía el centro, con trozos de humanos en botellas con formol. Es el inicio de un terrorífico recorrido en el que se ve mucha sangre, es muy gore, al estilo de American Horror Story. Nos reservaremos explicar más para no hacer spoilers. Eso sí, que sepan los futuros visitantes que hay mucha oscuridad y está lleno de robots en movimiento que gritan. No hay actores, nadie te tocará ni te perseguirá pero cada vez que dobles una esquina, puedes ponerte a temblar, ya que no sabes qué te vas a encontrar y cada vez es una sorpresa aún más macabra.

Tiene una duración aproximada de unos cinco minutos que no olvidaremos. Se recomienda que se formen grupos de unas cuatro personas y hasta que no sale uno no entra el siguiente. Es decir, que quien no aguante más deberá volver atrás. No pueden detenerse durante más de 15 segundos. Hay quien no pasa del primer tramo, otros salen llorando y los empleados les tienen que convencer de que no son reales e incluso han tenido que acompañar a alguna persona en el trayecto. Según cuentan, hace unos días apareció un joven de unos dos metros de altura que parecía Michael Jordan e iba vestido con una camiseta de Los Angeles Lakers. Entró muy chulito asegurando que no le iban a asustar pero tras ver el primer muerto salió corriendo y chillando y no volvió a entrar. Explican que la mayoría sale aterrorizada y pocos aseguran no haber sentido miedo. Otros baten el récord de velocidad, seguro. Podrían poner un cronómetro en la puerta.

Maravillas del mundo y récords

Y hablando de récords, en la planta baja también se encuentra Meravelles i Récords, un espacio que también tiene algunas imágenes que pueden asustar a los pequeños y que intenta mostrar los récords Guinness y algunos elementos insólitos del planeta. En la primera sala nos sentimos en el espacio vemos a un astronauta, la comida que les suministran o una reproducción de las criaturas presuntamente alienígenas halladas en Roswell. Después llegamos a una selva donde nos hablan de algunos animales o plantas exóticas como el pepino de mar, un cocodrilo gigante o un cráneo de T-Rex. Hay poca luz y deberemos utilizar la del móvil para poder leer las explicaciones.

La siguiente habitación va de récords: la mujer con la cintura más estrecha, la más enana o la más gorda (¡727 kilos!), el coche más pequeño del mundo o la burbuja de chicle más grande (658 centímetros). Si vamos con niños, a continuación es mejor que pasemos de largo rápidamente porque se trata de la morbosa sala de torturas con la pera de la angustia, el zapato castigador, la doncella de hierro o las máscaras de castigo.

Gollum, Harry Potter y Angelina Jolie

Lo que sigue es más agradable aunque algo angustioso: las mayores zapatillas deportivas, el cuello o las uñas más largo, la nariz y la boca más grandes, el hombre más alto, la mayor pizza del mundo (123 cm.) y descubriremos que tanto el hombre lobo como el Gollum de El señor de los anillos están inspirados en la realidad. Vamos ahora al mar para ver cómo puede ser de grande el corazón de una ballena o la dentadura del megalodón. Los personajes famosos ocupan el siguiente tramo: Harry Potter en su escoba, los vestidos de Barbie, Elvis y sus discos o la actriz mejor pagada del mundo, Angelina Jolie cuyo retrato está hecho a base de dólares. El final de nuestro recorrido es ocupado por elementos militares como la ametralladora más rápida, el reloj atómico y una reproducción del primer móvil.

Laberintos de cintas y de espejos

En esta planta hay otras dos atracciones de rápida explicación y, éstas sí, aptas para niños. El laberint de cintes es un recorrido a través de una serie de tiras de papel en el que debemos encontrar la salida y donde la iluminación es muy escasa. Si carecemos de paciencia puede resultar algo agobiante, la verdad. La última parada la haremos en El laberint de miralls, donde nos darán a la entrada unos guantes de plástico. Y es que es mejor ir tanteando con las manos para hallar la salida o el trompazo está asegurado. Podremos vernos multiplicados por seis o siete en un efecto muy divertido. Unos cinco minutos aproximadamente nos bastarán para resolver cada uno de ellos.

Recordamos que estos son cuatro de los ocho espacios que pueden visitarse en este centro. Los otros cuatro, aptos para toda la familia, y el noveno (el Museu de les Il.lusiones en la calle Pintor Fortuny) pueden consultarse en los artículos al final de esta página. Y recomendamos adquirir abonos ya que los precios son mucho más baratos y pueden utilizarse en más de un día.  

https://www.elperiodico.com/es/ocio-y-cultura/20190109/que-hacer-hoy-barcelona-miercoles-9-enero-2019-7235306

Dimecres, 09 de gener de 2019

El Periódico

Guillem Sánchez / Óscar Hernández

Los manteros vuelven a la estación de plaza de Catalunya de Barcelona un día después del desalojo

El Ayuntamiento avisa de que sin los Mossos no se puede contener el 'top manta'

Amadeu Recasens reclama a la policía catalana un dispositivo conjunto de saturación en la plaza de Catalunya

El Ayuntamiento de Barcelona lanza la pelota al tejado de los Mossos d'Esquadra. Sin la policía catalana "no resultará posible" mantener el vestíbulo de la estación subterránea de la plaza de Catalunya sin manteros, ha avisado este miércoles Amadeu Recasens, comisionado de Seguretat del consistorio bercelonés. De hecho, este miércoles al mediodía algunos vendedores ambulantes ya han vuelto a colocarse en la misma zona de la que fueron expulsados apenas 24 horas antes. A las 14.00 horas, su presencia ya era considerable. Sólo una hora después ya había más de un centenar, si bien el máximo de capacidad en este vestíbulo subterrñaneo es de unas 150.

La operación de desalojo que se llevó a cabo este martes por la tarde fue "una más de las que se realizan en colaboración con los Mossos". Pero lo importante no es desalojar a los vendedores ambulantes puntualmente "sino mantener este espacio vacío". "Y para lograrlo es absolutamente necesaria la cooperación de las instituciones".

 Reunión a cuatro bandes

Este miércoles se ha celebrado una reunión entre Renfe, TMB, Mossos y Ayuntamiento de Barcelona para acordar un dispositivo conjunto de saturación cuyo objetivo es desembarcar en este espacio de forma permanente dotaciones policiales que impidan que los vendedores se instalen nuevamente. "Un operativo así solo se puede hacer conjuntamente". Las intervenciones puntuales son insuficientes y, por eso, Recasens "reclama más a los Mossos". 

El equipo de gobierno de Ada Colau encargó a sus servicios jurídicos un informe que concluyó, tal como avanzó este diario, que el intercambiador de Renfe es un espacio que competencialmente depende de los Mossos. Estos, sin embargo, insisten en que la competencia contra la venta ambulante corresponde a la Guardia Urbana, sin importar el espacio de la ciudad en el que se instalen los vendedores callejeros. Y reiteran que su papel es el de colaborar ocasionalmente en este tipo de operativos.

Más de cien vendedores

Este miércoles, 24 horas después del desalojo, los manteros han empezado a regresar poco a poco a la plaza de Catalunya a partir del mediodía. A las tres de la tarde, ya se habían colocado más de cien, lo que representa casi el 70 % del espacio disponible, que es todo el que circunda las máquinas canceladoras que dan acceso al nivel inferior, a los andenes de Renfe. Y también la zona donde convergen las escaleras que vienen de El Corte Inglés, del paseo de Gràcia y las dos de la rambla de Catalunya, así como los túneles de acceso al metro y al aparcamiento Saba.

La reaparición de los manteros, cuando no está la policía, no sorprende a nadie. "Es lo que ocurre cada vez que hay una operación de desalojo puntual del vestíbulo. Al día siguiente, si no hay presencia policial, los vendedores vuelven a colocarse", explicó un empleado de Renfe. Apenas 24 horas antes una nutrida presencia de agentes uniformados ahuyentó a los comerciantes, sobre todo a medida que requisaban la mercancía a la venta.

Hasta camarero ambulante

Ya esta tarde del miércoles, uno de los síntomas de la peculiar normalidad que se vive en este espacio público subterráneo desde principios del años pasado es, además de la colocación del centenar de mantas con bolsos, calzado deportivo, chaquetons de invierno y cinturones, entre otros muchos artículos, era la presencia de hasta el inmigrante que va repartiendo bebidas a los manteros con su bar-carrito.

Algunos vendedores se mostraban molestos y preocupados por las redadas policiales. Pero también resignados. "La semana pasada vinieron dos chicas del ayuntamiento y ya nos avisaron que en unos días ya no podremos vender más dentro de la estación", ha explicado Abdul, un senegalés de 25 años. Él por suerte se libró el martes de la redada porque estaba haciendo un curso de fontanería. "Pero tras veces me han quitado la mercancóia y hasta el dinero en efectivo, unos 200 euros", se ha lamentado.

Tanto Abdul como el resto de compañeros que aceptan hablar –la mayoría prefiere evitar a los periodistas– aseguran que ellos preferirían realizar cualquier actividad que no fuera la venta ambulante, sobre todo cuando siempre tiene que estar vigilantes para no tener que huir corriendo con la mercancía y evitar perderla y con ella las ganancias de toda una semana de trabajo.

Otro trabajo mejor

"Yo trabajaba en la construcción en Senegal y me encantaría poder trabajar de eso aquí, pero como no tengo papeles tampoco tengo trabajo. A ver si ahora con el curso de fontanería consigo otra cosa que no sea vender", ha indicado el joven senegalés, que vende pantalones de chándal presuntamente falsificados y adquiridos en los almacenes de venta al por mayor de Badalona.

"A mí la verdad es que me dan un poco de pena. Porque en cierta forma se están ganando la vida como pueden. Pero por seguridad no pueden quedarse aquí, en el vestíbulo de la estación", dice un vigilante veterano de Renfe mientras contempla a los jóvenes africanos sentados detrás de sus mantas. "La verdad es que si quieren vaciar este espacio de vendedores, deberán hacerlo muy bien. Ayer cuando vino la policia muchos salieron corriendo, saltando las vallas y las máquinas canceladoras, hacia el metro. No pasó nada, pero podría ocurrir", advierte.

https://www.elperiodico.com/es/barcelona/20190109/barcelona-avisa-sin-mossos-top-manta-incontenible-7236427

Divendres, 18 de gener de 2019

El Periódico

El bar Cosmos de la Rambla echa el cierre

El mítico bar de la plaza del Teatre desaparece por la remodelación del edificio

El mítico bar Cosmos, en la plaza del Teatre, al final de la Rambla, ha cerrado este jueves para no volver a abrir. El motivo son las obras de remodelación del edificio, que será completa.

Los pisos de arriba, destinados al alquiler turístico, han sido también desalojados. 

El Cosmos fue punto de encuentro de marineros de la Sexta Flota de visita a Barcelona, prostitutas, ambiente nocturno y, tras la llegada como vecinos de la Universitat Pompeu Fabra, bar universitario.

Inaugurado en 1927, fue uno de los primeros bares con las butacas pegadas al suelo, precisamente para evitar que volaran con las peleas de los 'marines' ebrios y uno de los mejores exponentes de la arquitectura de los años 30 que sobrevivían en Barcelona.

También eran característicos sus rótulos de neón, que se mantenían casi inalterados desde los años 50.

https://www.elperiodico.com/es/barcelona/20190117/cierra-bar-cosmos-rambla-barcelona-7252192

Dimarts, 22 de gener de 2019

The Guardian

Stephen Burgen

In the digital age, how much longer can Spain's street kiosks survive?

As newsprint sales fall and tourists demand keychains, the city of Barcelona is trying to keep alive the old social culture that revolves around street kiosks

For generations, the day in Spain has begun with picking up the paper from the newspaper kiosk and then reading it over breakfast in a bar. These two urban institutions – the kiosk and the bar – have been the twin pillars of any barrio, or neighbourhood.

“You have a close relationship with your clients,” says Máximo Frutos, who owns a kiosk and is vice-president of the city’s news vendors association. “I have copies of the house keys for around 15 people in the barrio, in case they lose theirs. It’s not like any other business.”

The kiosk is a social nexus as well as a point of sale, and is often passed down through generations. But with falling newsprint sales, many Spanish kiosks are struggling to adapt. Over the past few years, 53 of Barcelona’s 338 kiosks rolled down their shutters for the last time. Many more are expected to follow.

“Fifteen years ago, newspaper sales accounted for about 80% of income. This year I made more from selling soft drinks than newspapers,” says Frutos. He says most vendors now survive by selling advertising space on the kiosk. “Another problem is that, outside tourist areas, the average age of our clients is over 60,” he adds.

“Besides, young people aren’t interested in the work. You’re a slave to the job because you have to open seven days a week.”

Now the city authorities have launched a pilot scheme to give kiosks a new lease of life. They have chosen 10 defunct kiosks and are establishing a cooperative of people with mixed abilities, including those with disabilities, to staff them.

As well as newspapers and magazines, the kiosks will act as information points, book exchanges and places where you can charge your mobile, electric scooter or bicycle.

In areas where tourists congregate kiosks have found it easier to adapt by catering to them. La Rambla, the city’s most famous and visited street, wouldn’t be what it is without its 11 emblematic kiosks – but although they still sell newspapers, they have become little more than souvenir shops, bedecked with key rings, fluffy toys and Barça football scarves.

Juan Jiménez, who has worked on La Rambla for 30 years and is president of the street’s news vendors association, rejects the accusations of tackiness.

“Kiosks on La Rambla have always sold other things apart from newspapers,” he says. “They used to sell books and publishers used them to launch their latest publications. They were also where people went to buy pornography, though not any more.”

La Rambla is being reformed to attract citizens back to a street that is synonymous with the excesses of mass tourism. The first stage involves widening it, by reducing traffic lanes. There is also talk of moving the news kiosks down to the far end nearest the sea, which is commercially less attractive.

Jiménez claims they haven’t been consulted by Km-Zero, the consortium in charge of the scheme, and insists their agreement with the city council, which expires in 2030, gives them the right to stay put.

Meanwhile, the consortium is intent on getting rid of the stalls at the top end of La Rambla that sell ice cream, sweets and souvenirs. Until 2013 the stalls in this stretch sold songbirds, rabbits, chickens and small reptiles. A campaign by animal rights activists forced them to close; they were replaced by kiosks selling waffles and souvenirs. Many locals dislike these new

kiosks and there is an ongoing legal battle to close them down, too.

With the animals gone and the newsstands given over to trinkets, it is left to the flower stalls to maintain the spirit of the old Rambla. Now 16 in number, they once served as the city’s wholesale flower market. When the poet Lorca’s show Doña Rosita opened on La Rambla in 1935, every night the star, Margarita Xirgu, received an anonymous bunch of flowers; realising the senders were the Rambla flower sellers, Lorca dedicated a performance to them.

Carolina Pallés, a florist whose family have had a stall on La Rambla since even earlier, 1888, would be happy to see the more tourist-oriented kiosks depart.

“Tourists never did buy flowers, unless it’s for Valentine’s Day,” she says.

Behind her are news clippings of her grandmother pictured with Alexander Fleming, who discovered penicillin, and her mother with the opera singer Plácido Domingo.

“Our clients are people from here,” she says. “They buy flowers for Christmas, for weddings, funerals. We do flowers for the hotels. We don’t sell souvenirs.”

The essence of urban life in Spain is the barrio, and the kiosks are a focal point in every one. The vendors know their customers, their families and their habits. In much of central Barcelona, however, that culture is barely clinging on.

“I preferred Barcelona the way it was,” says Pallés. “In other barrios the local businesses have survived, but here we’ve lost everything.”

https://www.theguardian.com/cities/2019/jan/22/in-the-digital-age-how-much-longer-can-spains-street-kiosks-survive

 

LA RAMBLA DE BARCELONA

La Rambla és un dels indrets de Barcelona on bull més activitat, una ciutat dins d'una altra ciutat.

Carregant...
x
X