Amics de la Rambla

Amics de la Rambla

Resum de Premsa sobre La Rambla - Gener 2020

31 de gener de 2020

Diumenge, 29 de desembre de 2019

El País

José Ángel Montañés

De compras por la Barcelona de hace un siglo

 

La empresa Cultruta programa visitas a comercios emblemáticos de la ciudad, abiertos, cerrados y a punto de cerrar

 

En plena vorágine de comidas navideñas, compras de fin de año y regalos de Reyes hay quien prefiere hacer un alto en el camino y dar una vuelta, sosegada, por la Barcelona de hace un siglo, para saber qué se compraba entonces y cuáles eran los ejes comerciales de la ciudad; algo arduo por los cambios urbanísticos vividos desde entonces. Pero Barcelona, como las grandes ciudades, por modernas y cosmopolitas que sean, conserva elementos de su pasado que le dan pedigrí y personalidad en un mundo de franquicias y tiendas clonadas que venden lo mismo aquí que en cualquier parte del mundo.

 

El sábado, una veintena de personas, todas de Barcelona y la gran mayoría adultas, acompañaron a Rafa Burgos de Cultruta (con el apoyo de Barna Centre y Amics de La Rambla) por algunos de los comercios emblemáticos que todavía, por suerte, quedan en Barcelona, aunque muchos perviven mutados en modernas cadenas de restauración y de ropa. Muchos otros han cerrado ante la subida abusiva de alquileres o la jubilación de sus dueños.

Es lo primero que explica Burgos al puntual grupo que le espera a las 10.30 en la plaza de Sant Jaume, en un momento en el que la ciudad se despereza y solo cruzan la plaza grupos de turistas extranjeros. “Barcelona catalogó en 2014 todos los establecimientos emblemáticos: 226, la mayoría en el Eixample derecho, el Gòtic y el Raval. Desde entonces han cerrado 31, por la ley Boyer de 1994 que tuvo 20 años de moratoria. Después, pocos han podido hacer frente a subidas de alquileres de 1.000 a 7.000 euros mensuales. Sois unos privilegiados, visitaremos una tienda que cerrará el día 31 para siempre, después de 200 años”. ¡Menudo privilegio!

 

Después de visitar por fuera la cerería Lluís Codina (Bisbe, 2), transformada en alpargatería pero que conserva el mobiliario, el taller y la máquina de fabricar velas de 200 años, el grupo llega a Cerería Subirà (Baixada de la Llibreteria, 7), abierta desde 1761, pese a que el primer local que ocupó estaba en la cercana Via Laietana, que al construirse acabó con miles de casas y palacios. “La moda de decorar con velas ha ayudado a que el negocio perviva”, explica Burgos en la puerta. Dentro del paraíso de la cera, en medio de velas con forma de repollo, hamburguesa, pastel y el clásico cirio, el guía pide a una de las empleadas que le pase un cajón del mostrador: “Lo importante de estas tiendas es que conservan cosas como esta”. Y lee: “El 31 de julio de 1904 murió el amigo y dependiente de esta casa”.

 

Para pasar el mal trago, en la contigua dulcería La Colmena (plaza de Sant Miquel, 12), tras cruzar un aparador lleno de merengues, mantecados, tabletas de turrón y cerdos de mazapán, el grupo es obsequiado con caramelos de la casa. “Se hacen con la misma fórmula desde 1849. No habrán probado nada igual”, espeta Josep Maria Roig, dueño de la pastelería, que ha superado ya los 150 años de vida. En la puerta, Burgos llama la atención ante el intenso olor a dulce. “Hay elementos del patrimonio inmaterial que también hay que reivindicar”.

El guía salpimenta el recorrido con anécdotas como que el santo que preside la plaza señala con el dedo al fraile que le cortó un dedo a Santa Eulàlia cuando la trasladaban de Santa Maria del Mar a la catedral; y como en la esquina con Via Laietana, la numismática Calicó conserva una ventanilla para vender lotería.

 

La ruta sigue por lo que fue la tienda de sombreros Ferreri (Princesa, 7), hoy Arlequí, casa de máscaras en traspaso. Al lado, el Rey de la Magia (Princesa, 11), “la tienda de magia más antigua de España”, de 1881, un auténtico templo de este arte al que han peregrinado artistas como Joan Brossa.

 

De vuelta a la plaza Sant Jaume el grupo sigue por la calle del Call, con establecimientos como Dulcinea, una tienda al por mayor regentada por asiáticos cuyo nombre es lo único que pervive de la Tipografía Cormellas (Call, 14-16) que aparece citada en la segunda parte del Quijote. Justo enfrente, Burgos señala un edificio estrecho en el que Gaudí tuvo su primer despacho de arquitecto. Edificios, calles y casas llenas de historias para escribir un libro.

 

Tras pasar por tiendas que lo mismo venden collares y pulseras como carcasas para móviles se llega a la sombrerería Obach (Call, 2), con modelos que llevan a maldecir por qué no ha vuelto la moda de cubrirse la cabeza. Es la calle paralela a la gran avenida que fue la calle Ferran, antes de que el paseo de Gràcia entrara a funcionar como último aparador de la burguesía barcelonesa. Pero en paseo de Gràcia no existe tienda alguna que presuma de que haya entrado a comprar una emperatriz. Es lo que hace la antigua librería Universal (Ferran, 33), hoy tienda de souvenirs, que en 1893 visitó Sissí para comprar obras de Shakespeare en francés e inglés.

 

“Era una de las calles más elegantes de Europa, con locales como los de Anís del Mono y joyerías como Masriera o Macià” (Ferran, 25), donde ahora hay un Starbucks que conserva algunos elementos de la decoración de Puig i Cadafalch, como el suelo de mosaico y los techos con esgrafiados. Los clientes, turistas todos, no se percatan hasta que el grupo entra y no deja de mirar y señalar arriba y abajo. La ruta termina en La Rambla visitando la camisería Xancó y sus atareadas dependientas, quizá porque saben que en unas pocas horas bajarán la persiana para siempre. Por suerte, la ruta de Cultruta la mantendrá en su recorrido los próximos días 3 y 11 de enero. Pero ya nadie podrá ver la magnífica caja registradora, digna de museo, que preside este bicentenario establecimiento condenado a cerrar.

 

https://elpais.com/ccaa/2019/12/29/catalunya/1577643719_546261.html

 

Diumenge, 29 de desembre de 2019

ABC

Spectator in Barcino

Sergi Doria

Los últimos días del Capitol

 

El Capitol, que abrió sus puertas en 1926 como cine, ofrecía desde finales de los noventa monólogos

 

Hace más de veinte años, en una de mis columnas de opinión, bautizada a la sazón «A pie de página», pasaba lista a lo que denominaba «nomenclátor de fantasmas». Desaparecía el parque de atracciones de Montjuïc; en el Paralelo, el que fue teatro Talía y luego Martínez Soria devenía en solar de malas hierbas; en el antiguo Cinerama Nuevo se alzó un edificio que hoy permanece inacabado.

 

Convocaba recuerdos de matinales de boxeo en el Gran Price; o cuando vi Novecento en el desaparecido cine Calderón. En la plaza de España, el silencioso albero de Las Arenas -hoy centro comercial- aguardaba el derribo… Casi nadie recordaba ya que al inicio de Rambla Cataluña estuvo el teatro Barcelona donde el gran José María Rodero interpretó la tolstoiana Historia de un caballo. El café Canaletas acabó en hamburguesería. La lista de librerías desaparecidas ocuparía casi un párrafo: Porter, Francesa, Áncora y Delfín, Cinc d’Oros, Canuda, Bosch, Bastinos, Catalònia, La Formiga d’Or, Millà, Almirall…

 

El año se despide con más cierres de esos establecimientos históricos que conforman el alma de una ciudad. La Rambla pierde el Capitol, que abrió sus puertas en 1926 como cine. Adquirido por el grupo Balañá en 1962, desde finales de los noventa ofrecía monólogos teatrales que alcanzaron su gloria con Pepe Rubianes: el prolongado éxito de Rubianes solamente motivó que una de las dos salas capitolinas adoptara el nombre del actor. Ironías del destino… o de los desatinos: Colau llama facha al almirante Cervera y le priva de su calle en la Barceloneta para dársela a Rubianes que nació en la Barceloneta, aunque la pisaba bastante poco… Y el teatro que el cómico pisó durante una década y que merecía llevar su nombre acaba chapado.

 

Conocido como «Can Pistoles» por su monotemática programación de westerns, el Capitol llamaba la atención por los espectaculares y cromáticos carteles, ejecutados por pintores que no pasaron a la historia del arte, pero cuyas imágenes impregnaron la memoria sentimental de varias generaciones.

 

En La sombra del viento, Ruiz Zafón hace que su protagonista, Daniel Sempere, se quede fascinado observando a aquellos artistas anónimos, mientras descarga un aguacero sobre la Rambla: «De regreso a la librería crucé frente al cine Capitol, donde dos pintores entarimados en un andamio contemplaban desolados cómo el cartel que no había terminado de secar se les deshacía bajo el aguacero».

 

El tsunami de la Ley de Arrendamientos Urbanos y la voracidad inmobiliaria derivada del turismo está deshaciendo la faz de Barcelona. Por si no hubiera bastante con el Capitol, también la Camisería Xancó cierra en el número 74 de la Rambla a poco de su bicentenario… Hace muchas lunas que los almacenes El Indio de la calle del Carmen ya no sirven telas y los apellidos Pantaleoni, Comella, Vehils, Pellicer y Furest evocan esplendores textiles… Soterrados hogaño, cual estelas funerarias grecorromanas, por las franquicias del low cost global.

 

Barcelona, lamenta el maestro Artur Ramon desde su galería de la calle La Palla, hoy también diezmada en su memoria, «hoy es un plató de un mal anuncio publicitario. Aquí en el barrio antiguo los turistas preguntan a qué hora se cierran las calles como si esto fuese Port Aventura. De hecho, lo es. Una mala copia de una gran ciudad».

 

La gran ciudad se vive en Madrid, ciudad «abierta y liberal» como anunciaba este diario al referirse al sorpasso en el PIB sobre la capital catalana. En lugar de aspirar a liderar la hegemonía metropolitana en el Mediterráneo, Barcelona ha ido perdiendo pistonada desde que el malhadado procés fracturó la convivencia y sumió al mundo económico en una incertidumbre que ha provocado el éxodo de casi seis mil empresas, la mitad de las cuáles recalaron en Madrid.

 

Lo más alarmante es que no se atisba ningún proyecto que detenga la deriva decadente: ni en economía, ni en urbanismo, ni en cultura.

 

La plataforma Actúa Cultura exige a la Generalitat un aumento en los presupuestos culturales que pase del raquítico 0,65 por ciento al 2 por ciento. El gasto cultural en Cataluña es de 35 euros/habitante: una ridiculez comparado con los 120 de Portugal, los 200 de Francia y los 800 de Suecia: «La capitalidad cultural de Cataluña y de Barcelona dejará de existir en breve en muchos sectores, por ejemplo, en el de la edición en castellano, donde tenemos una fuerte competencia en Latinoamérica», advierten sus promotores: algunos de ellos saludaron en su día el ruinoso procés.

 

Nunca es tarde para la lucidez, pero quizá sea demasiado tarde. Ni la Generalitat, obcecada en el monolingüismo y su batallar contra el Estado, ni el Consistorio, con una Colau que ningunea al comercio y coquetea con Esquerra -al PSC se le oye ahora menos que nunca-, están por la labor.

 

Últimos días del Capitol: la Barcelona crepuscular suma su enésimo epitafio.

 

https://www.abc.es/espana/catalunya/abci-sergi-doria-ultimos-dias-capitol-201912291155_noticia.html

 

Dimarts, 31 de desembre de 2019

Betevé

Oriol Castillo

Últim adeu a la camiseria Xancó, de la Rambla

 

Abaixa definitivament la persiana l'emblemàtica camiseria de la Rambla, fundada el 1820

Al final no ha pogut ser. La camiseria Xancó, situada al número 78 de la Rambla, no podrà celebrar com cal els 200 anys de vida i abaixa la persiana definitivament aquest 31 de desembre. El canvi d’any posa fi també a l’establiment més antic de la Rambla, obert el gener del 1820. Com explica Maria Pilar Satta Niebla, esposa de Tristán Xancó, propietari actual, són diversos els motius del tancament. N’hi ha de personals, de mercat, el preu del lloguer i el canvi d’hàbits socials, que han afectat directament un negoci tradicional on el tracte amb el client és gairebé més important que el producte en si.

 

Tracte personalitzat

 

Satta Niebla, a la botiga des del 1975, ens explica tot plegant amb traça les darreres camises sobre el mostrador que la gent ara funciona a un altre ritme. No és habitual fer-se les camises a mida, el client s’està acostumant a comprar per internet, amb immediatesa. No hi ha temps per tocar les teles amb les mans, emprovar-se una peça, fer-hi retocs i deixar-se aconsellar amb un tracte del tot personalitzat. “Encara avui no som conscients del que significa tancar aquesta botiga bicentenària”, afegeix.

 

Clients, amics i comerciants del voltant s’han apropat aquest dimarts a la botiga per comprar-hi les darreres peces, però sobretot per “acomiadar-se de la Pilar i la Carmen, ara ja més amigues que dependentes“, com ens confessa en Jaume Torrent, un dels darrers clients. Tots ells han lamentat que, a Barcelona, vagin tancant els negocis històrics tot perdent així “l’ADN que configura la ciutat, el que la fa única i diferent de la resta”, segons Joan Carles Tasies, propietari de La Manual Alpargatera, un altre negoci pròxim a la Xancó i que tampoc les té totes quan parlem del seu futur.

 

Establiment de gran interès

 

La Xancó ha estat un dels establiments més emblemàtics de Barcelona. La botiga conservava a l’interior la decoració modernista, amb mobles originals del 1912 fets de fusta noble com les estanteries i un aparador de grans vidrieres, entre altres peces i làmpades de gran valor històric. Va ser catalogada com a establiment de gran interès en el Catàleg del patrimoni arquitectònic, històric-artístic i paisatgístic de Barcelona, aprovat el 2016.

 

https://beteve.cat/economia/adeu-camiseria-xanco-rambla/

 

Dimecres, 1 de gener de 2020

La Vanguardia

Esteban Linés

El Jamboree cumple 60 a golpe de jazz

 

La sala de la plaza Reial celebra su efeméride este 2020 y nombra a un director artístico joven para renovar su propuesta

 

La sala Jamboree estará de fiesta a lo largo de este flamante 2020 para celebrar sus sesenta años de existencia. Una efeméride insólita en la escena local, nacional y también prácticamente a nivel europeo ya que se trata de seis decenios ofreciendo música en directo de forma regular, principalmente de jazz y músicas afines.

 

Con dicho motivo, los responsables de la sala –comenzando por su máximo responsable, Joan Mas–han planificado y preparado un intenso año. Habrá tantos conciertos como días tiene el año, los habrá especiales y gratuitos, incluyendo una fiesta aún secreta el próximo 26 de julio en el Liceu coincidiendo con la inauguración del festival Mas i Mas. Además, se establecerán nuevas alianzas y complicidades con otras salas musicales como el Ronnie Scott de Londres, que en este recién acabado 2019 ha celebrado precisamente sesenta años (“vendrán músicos del Ronnie y nosotros haremos alguna actuación en Londres”, aseguró Joan Mas) y entidades de diversa índole como el Taller de Músics (hará el off del festival Jazz I Am, dará un par de conciertos en Tarantos o realizará jams del festival Talent en el Jamboree).

 

En la presentación de los eventos conmemorativos, Joan Mas ensalzó las virtudes del local, de su idiosincrasia y de su entorno. Y en este sentido comentó que “el Ronnie Scott de Londres o el Blue Note no son nada en comparación con el Jamboree porque no tiene la Rambla al lado”. También argumentó sobre su pervivencia que el Jamboree nunca desaparecerá “porque pese a internet no hay nada como venir y hacer el amor con la música”.

 

Además de su habitual programación diaria, la legendaria cava musical abierta por el empresario Joan Rosselló a principios de 1960 –transformando el bar Brindis ubicado en el número 17 de la plaza Reial– tiene previsto ofrecer una treintena de conciertos gratuitos durante el mes de agosto en la plaza Reial, uno por día. Dentro de la sala, el aniversario también se dejará notar con conciertos de artistas ligados a la misma y que algunos ya forman parte de su historia. También han pedido a los antiguos programadores de la sala como Judit Llimós o Pere Pons para que programen algunos conciertos, como los de Ignasi Terraza & Andrea Motis la próxima semana (8 y 9 enero).

 

La empresa Mas i Mas adquirió la propiedad de la sala en 1993, y desde entonces se apostó por recuperar la filosofía de la primera época del Jamboree, cuando después de la sesión jazz se completaba la velada con una sesión de baile. Así, desde entonces los nuevos gestores apostaron por ofrecer dos pases diarios –que continúa– y a continuación una sesión de baile ofrecida por diferentes dj’s siempre en clave de músicas negras.

 

Los datos avalan la apuesta en ambos ámbitos. Como sala de conciertos de pequeño formato, el Jamboree ha acogido en seis décadas más de 25.000 actuaciones que han sido degustadas por dos millones de personas. Como sala de baile –ahora discoteca– en sus 28 años de funcionamiento han ofrecido más de 28.500 sesiones de dj así como otro tipo de eventos... en los que han tomado parte en torno a 2,5 millones de personas.

La otra cara de la efemérides es cómo encarar el presente y el futuro, y para ello se ha nombrado a Simón Pons como nuevo director artístico y recambio generacio-
nal (tiene 20 años). Dijo: “el Jamboree es un lugar que seguirá
haciendo jazz, pero con un lenguaje libre y abierto, y siempre en movimiento”, o también que “queremos dar una ventana a Barcelona para mostrar nuevas músicas y
colores”.

 

Y acabando con Joan Mas, para seguir escuchando música, bailar y “efectuar el ritual del apareamiento” anunció la próxima apertura de un local anexo , en el que habrá música en directo a altas horas de la madrugada”.

 

https://www.lavanguardia.com/musica/20200101/472665051204/sala-jamboree-60-aniversario-jazz-conciertos-agenda-2020.html

 

Dijous, 2 de gener de 2020

La Vanguardia

Luís Benvenuty

Los comercios históricos agonizan por la falta de protección

 

Una treintena de establecimientos emblemáticos de la capital catalana baja la persiana en apenas cinco años

 

El cierre de la camisería Xancó manifiesta de nuevo que el sistema de protección de los comercios históricos de Barcelona no funciona. Un lustro atrás la ciudad catalogó como emblemáticos 226 establecimientos, la mayoría en el distrito del Eixample y los barrios del Gòtic y del Raval. Una treintena de aquellos elegidos ya bajó la persiana de modo definitivo, se trasladó a otra dirección o cambió de ocupación. El goteo es continuo. La presión inmobiliaria es insostenible, sobre todo en la Rambla y alrededores, sobre todo cuando vendes pasteles, camisas, libros... A veces se dan milagros, pero son raros. Se trata de otro aspecto de la gentrificación, el que también conlleva la erosión de la cultura. El sector advierte a las administraciones que si no toman medidas drásticas, si no establecen mecanismos que preserven las actividades originales de estos negocios, la situación empeorará. Conservar escaparates no es suficiente.

 

“Los negocios históricos no tenemos ninguna protección –dice Josep Maria Roig, secretario de la Associació d’Establiments Emblemàtics y responsable de la pastelería La Colmena–, apenas tenemos una definición... El Ayuntamiento nunca hizo nada. Si no se protege la actividad no tiene sentido proteger la fachada y el mobiliario. Y el mejor modo de proteger la actividad es garantizar un alquiler sensato. Una de las razones por las que la cerería Subirà sigue vendiendo velas es porque su local es del Ayuntamiento. Nosotros podemos adaptarnos a los tiempos. Los barceloneses dejaron de comprar pasteles los domingos a la salida de misa porque dejaron de ir a misa. Pero los suplimos con los turistas. Aquí hacemos los caramelos más antiguos de España, y a los coreanos les encantan. El mayor problema de los comercios históricos es la presión de los alquileres”.

 

La pastelería La Colmena cumplió el año pasado el siglo y medio de historia gracias a uno de esos raros milagros. Una franquicia especializada en tapas estaba dispuesta a pagar muchísimo más por el alquiler de este local en la plaza de l’Àngel... No había nada que hacer. Pero la mujer del propietario intercedió. Por los pasteles, dicen. Al último contrato de alquiler de La Colmena aún le restan algunos años. Entonces se verá si se produce otro milagro inmobiliario.

“Tendríamos que encontrar nuevos mecanismos de colaboración público privada que hicieran viables estos negocios –tercia Fermín Villar, de la asociación de vecinos y comerciantes Amics de la Rambla–. Por ejemplo, una inmobiliaria público privada, municipal... y desarrollar los Business Improvement District, los BIDs. Y también hemos de mejorar la promoción. Amics de la Rambla y la asociación de comerciantes Barnacentre recuperamos estas Navidades las rutas por comercios emblemáticos. Muchos de estos negocios han de adaptarse a los tiempos, pero no podemos ser tan hipócritas. La gente no puede olvidarse de estas tiendas y luego, cada vez que cierra una, llevarse las manos a la cabeza”.

 

La Xancó habría cumplido este año dos siglos de historia. Forma parte del Catálogo del Patrimonio de Barcelona. Categoría E1: Establecimiento de gran interés. No podría aspirar a más. Pero lo más probable es que en unos cuantos meses la camisería del número 78 de la Rambla ya se haya transformado en una tienda de souvenirs. Las camisas confeccionadas a mano dejarán paso a las camisetas con la imagen de Blancanieves inclinada, esnifando una raya de cocaína. Y el sonriente rostro del narcotraficante Pablo Escobar quedará enmarcado entre los adornos modernistas de la fachada del establecimiento. Además, nadie sabe dónde se encontrarán entonces sus vistosas vidrieras, sus viejas estanterías, su reluciente caja registradora... Un paseo por la Rambla y sus alrededores basta para concluir que este pronóstico no es exagerado.

 

Echen un vistazo a lo que queda de la camisería y guantería Hermanos Bonet, del Musical Emporium, de El Indio... Sí, es cierto que la transformación de la cerería Lluís Codina en alpargatería fue muy respetuosa con el mobiliario original. Y que la fachada de la camisería y guantería Hermanos Bonet luce hoy día como otrora. Pero la verdad es que las numerosas figuras de Lladró allí dispuestas resultan tremendamente bizarras. Y lo del Musical Emporium, sencillamente trágico. La fotografía principal que ilustra este reportaje muestra cómo conservar el cártel de la fachada puede revelarse como un gesto ridículo, sobre todo cuando un negocio de partituras da paso a otro de cambio de moneda. El abandono de El Indio, por su parte, a muy pocos metros, más que indignar, sencillamente entristece.

 

“El problema es que hablamos de comercios privados y de patrimonios comunitarios –explica Esteve Vilarrúbies, autor de Emblemàtics Barcelona, probablemente la guía de comercios históricos más completa de la ciudad–. La norma es un tanto simbólica. En realidad todo depende de la buena voluntad de las partes. Es verdad que algunas transformaciones se han llevado a cabo con mucho respeto. De todas formas yo también entiendo que la clave está en preservar la actividad original del negocio, su patrimonio inmaterial ¿qué sentido tiene conservar un escaparate si su interior se convierte en una tienda de teléfonos móviles? y para ello hay que intervenir en el mercado y de algún modo establecer topes en los alquileres. El último cierre es de la Xancó, pero el goteo es continúo: más de 30 en cinco años”.

 

Pilar Satta explica al otro lado del mostrador de la Xancó que estos días está muy triste, que es una pena que esta etapa acabe así, de una manera tan amarga... “Los márgenes entre los costes y los beneficios eran cada vez más estrechos –prosigue–. Sacar adelante un negocio de carácter artesanal en plena Rambla, delante del Liceu, es cada vez más difícil”. Según un estudio de la Cambra de Propietat, la Rambla es el eje comercial con el alquiler más caro de Barcelona. El paseo registra una renta mensual media de unos 13.800 euros. Y la del número dos de esta clasificación, la del paseo de Gràcia, es muy inferior, de poco más de 6.900 euros. “Bueno, yo preferiría no entrar en determinadas cuestiones –añade Satta–. Únicamente queremos dar las gracias a toda la gente que nos mostró su apoyo todos estos años...”.

 

¿Y qué pasará con las estanterías, las vidrieras, la caja registradora? “Pues la verdad es que no lo sé”, responde lacónica. Porque se supone que un montón de elementos están protegidos ¿no?, que han de permanecer aquí, pase lo que pase ¿no es así? “Bueno –ahora Satta se muestra mucho más contundente–, todo esto forma parte del patrimonio de la familia, y será la familia quien decidida. Hace mucho tiempo que ningún político se acerca por aquí. La protección está muy bien mientras dura la actividad, pero luego...”. “El Ayuntamiento no presta ayudas –interviene entonces Alberto Mejías, amigo de la familia y conocido defensor de este tipo de establecimientos–, de modo que no puede poner condiciones sobre el futuro de estos elementos”. Y de este modo, poco a poco, todo se diluye.

 

https://www.lavanguardia.com/local/barcelona/20200102/472667838725/barcelona-comercios-historicos-agonizan-falta-proteccion.html

 

Dissabte, 11 de gener de 2020

La Vanguardia

Luis Benvenuty

El último desahucio de la Rambla

Aplazado el lanzamiento de una mujer que lleva lustros residiendo en un piso en el número 75 gracias a que subrogó un contrato indefinido

 

El último desahucio de la Rambla quedó ayer aplazado. El juzgado tuvo a bien los recursos del Ayuntamiento y de la entidad vecinal Resistim al Gòtic y suspendió el lanzamiento de Maite Mendivil previsto este lunes. Unos y otros alegaron que esta mujer de 58 años está en una situación de vulnerabilidad, que la Mesa d’Emergència d’Habitatge del Ayuntamiento y la Generalitat ya tramita su caso, que se encuentra a la espera de una vivienda social...

Maite es una especie en peligro de extinción, una de las últimas vecinas del paseo más transitado de Catalunya, una reliquia de la historia reciente de esta ciudad, en permanente cambio y en trepidante mutación... Esta mujer lleva más de 30 años viviendo en el corazón de Barcelona gracias a que subrogó el contrato de alquiler indefinido de lo que fue el cuarto de la portera o quizás el palomar de esta finca tan noble que hace esquina con la calle Hospital.

 

Aquel contrato fijó una renta de 187.440 pesetas al año, unos 1.125 euros. Aquí, en esta escalera sin ascensor, hasta no hace tanto, se cruzaba con señoras mayores ataviadas con sombreros ladeados y camafeos en la solapa. Aquí, recuerda Maite, también vivió junto a un par de perros Totó un mayordomo que hizo fortuna trabajando para estrellas de Hollywood. Y una mujer, la esposa de un doctor, que se pasaba el día tocando el piano. Sí, los detalles de esta historia rememoran una época muy pretérita, pero en realidad forman parte del anteayer de Barcelona. Maite llegó de Bilbao a mediados de los 80. Trabajó como maquilladora en el teatro y el cine. Un accidente lo torció todo... Llegados a este punto su historia se torna confusa. Ahora, prosigue relatando, en las escaleras y rellanos del 75 de la Rambla, sólo trasiegan turistas y gente de paso, rostros desconocidos que vienen y van. “Antes, a la azotea, subían las chicas de las señoras a tender la ropa, y ahora sólo los guiris a beber cerveza”

“Llevamos semanas hablando con el propietario de la vivienda –dice el edil de Ciutat Vella, Jordi Rabassa–. Se trata de un pequeño propietario, no de un gran tenedor. Quiere ejecutar el lanzamiento. En el 2015 devolvieron uno de los recibos de la inquilina y fue denunciada por impago”. Maite perdió el juicio, dejó de pagar otros meses, todo se enturbió un poco más. “Con este aplazamiento ganamos unas cuantas semanas... Volveremos a tratar de convencerlo para que de algún modo permita a esta mujer seguir viviendo en este piso, y si no lo logramos le pediremos que al menos le permita quedarse hasta que obtenga un piso social. Si queremos recuperar la Rambla, si pretendemos que los barceloneses vuelvan a sentir este paseo como propio, no podemos perder a sus vecinos”.

 

Los activistas vecinales de Resistim al Gòtic también tratarán de contactar con el propietario. Llevan un año y pico echándole una mano a Maite, dándole ánimos, acompañándola al Ayuntamiento, a los servicios sociales, a la Mesa d’Emergència d’Habitatge... Ya tenían preparada una protesta a fin de detener el lanzamiento que iba a ejecutarse este lunes. “La historia de Maite, lo que está ocurriendo en su edificio, es un ejemplo de la gentrificación y la turistificación que padecemos en este lado de la ciudad. La población flotante no cesa de crecer, y en muchos lugares ya es superior al número de vecinos. Así es cómo se mueren los barrios, cómo desaparece la convivencia”.

 

El último desahucio de la Rambla quedó ayer aplazado. El juzgado tuvo a bien los recursos del Ayuntamiento y de la entidad vecinal Resistim al Gòtic y suspendió el lanzamiento de Maite Mendivil previsto este lunes. Unos y otros alegaron que esta mujer de 58 años está en una situación de vulnerabilidad, que la Mesa d’Emergència d’Habitatge del Ayuntamiento y la Generalitat ya tramita su caso, que se encuentra a la espera de una vivienda social...

Maite es una especie en peligro de extinción, una de las últimas vecinas del paseo más transitado de Catalunya, una reliquia de la historia reciente de esta ciudad, en permanente cambio y en trepidante mutación... Esta mujer lleva más de 30 años viviendo en el corazón de Barcelona gracias a que subrogó el contrato de alquiler indefinido de lo que fue el cuarto de la portera o quizás el palomar de esta finca tan noble que hace esquina con la calle Hospital.

 

Aquel contrato fijó una renta de 187.440 pesetas al año, unos 1.125 euros. Aquí, en esta escalera sin ascensor, hasta no hace tanto, se cruzaba con señoras mayores ataviadas con sombreros ladeados y camafeos en la solapa. Aquí, recuerda Maite, también vivió junto a un par de perros Totó un mayordomo que hizo fortuna trabajando para estrellas de Hollywood. Y una mujer, la esposa de un doctor, que se pasaba el día tocando el piano. Sí, los detalles de esta historia rememoran una época muy pretérita, pero en realidad forman parte del anteayer de Barcelona. Maite llegó de Bilbao a mediados de los 80. Trabajó como maquilladora en el teatro y el cine. Un accidente lo torció todo... Llegados a este punto su historia se torna confusa. Ahora, prosigue relatando, en las escaleras y rellanos del 75 de la Rambla, sólo trasiegan turistas y gente de paso, rostros desconocidos que vienen y van. “Antes, a la azotea, subían las chicas de las señoras a tender la ropa, y ahora sólo los guiris a beber cerveza”.

 

 “Llevamos semanas hablando con el propietario de la vivienda –dice el edil de Ciutat Vella, Jordi Rabassa–. Se trata de un pequeño propietario, no de un gran tenedor. Quiere ejecutar el lanzamiento. En el 2015 devolvieron uno de los recibos de la inquilina y fue denunciada por impago”. Maite perdió el juicio, dejó de pagar otros meses, todo se enturbió un poco más. “Con este aplazamiento ganamos unas cuantas semanas... Volveremos a tratar de convencerlo para que de algún modo permita a esta mujer seguir viviendo en este piso, y si no lo logramos le pediremos que al menos le permita quedarse hasta que obtenga un piso social. Si queremos recuperar la Rambla, si pretendemos que los barceloneses vuelvan a sentir este paseo como propio, no podemos perder a sus vecinos”.

 

Los activistas vecinales de Resistim al Gòtic también tratarán de contactar con el propietario. Llevan un año y pico echándole una mano a Maite, dándole ánimos, acompañándola al Ayuntamiento, a los servicios sociales, a la Mesa d’Emergència d’Habitatge... Ya tenían preparada una protesta a fin de detener el lanzamiento que iba a ejecutarse este lunes. “La historia de Maite, lo que está ocurriendo en su edificio, es un ejemplo de la gentrificación y la turistificación que padecemos en este lado de la ciudad. La población flotante no cesa de crecer, y en muchos lugares ya es superior al número de vecinos. Así es cómo se mueren los barrios, cómo desaparece la convivencia”.

 

Según el censo del 2018 elaborado por el equipo de arquitectura Km 0, la asociación de comerciantes y vecinos Amics de la Rambla y SOS Rambles, en la Rambla viven menos de 50 personas. Un recuento posterior del Ayuntamiento elevó esta cifra a unos 500. Pero este estudio se basó en preguntar a la gente si vivía dónde estaba, y los gestores de los pisos turísticos (ilegales) insisten en decir a sus huéspedes que, si alguien les pregunta, digan siempre que sí, que esa es su casa.

 

https://www.lavanguardia.com/local/barcelona/20200111/472813299987/desahucio-la-rambla-vecina-aplazad

Dissabte, 11 de gener de 2020

La Vanguardia

Luis Benvenuty

El Viena del paseo se traspasa por más de 400.000 euros

 

Ningún cartel pende de la puerta porque este tipo de operaciones suelen llevarse a cabo con mucha discreción

 

El restaurante Viena de la Rambla está en traspaso. Lo confirman varios agentes de potentes inmobiliarias especializadas en locales comerciales. Ningún cartel pende de la puerta porque este tipo de operaciones suelen llevarse a cabo con mucha discreción. A pesar de ello, la noticia ya corre por el paseo, y lo hace generando mucha inquietud. Numerosos elementos de la decoración de este restaurante se encuentran protegidos por el Ayuntamiento. Y la verdad es que los cambios de gestores no suelen sentarles muy bien a este tipo de negocios. Estos días los amantes de los establecimientos llamados emblemáticos lucen el ceño fruncido porque el destino del mobiliario de la camisaría Xancó, la última baja de la lista, es en estos momentos muy incierto.

 

“Lamentamos esta noticia –dice Fermín Villar, de la asociación de vecinos y comerciantes Amics de la Rambla–. Quizás el Viena no sea un histórico como la Xancó, pero para mucha gente siempre estuvo allí. Todo esto demuestra una vez más cómo la Rambla anticipa las tendencias de la ciudad. Pediremos a los nuevos gestores que estén tan atentos a la protección de la fachada y del interior como siempre lo estuvieron los del Viena, quienes siempre mostraron una gran sensibilidad por la Rambla. Además este lugar forma parte de la vida cotidiana del paseo, el tentempié de los asistentes a las obras del Poliorama”.

El número 115 de la Rambla fue durante un siglo un colmado, hasta que en 1987 se convirtió en este restaurante. Las crónicas de entonces ya se hicieron eco del respeto con que los nuevos propietarios trataron aquel legado.

 

“En principio el traspaso es de 425.000 euros con un alquiler de 7.700 euros al mes –detallan los comerciales–. Estamos en la Rambla. No son unas cifras exageradas. Todo lo contrario. El precio del traspaso se contiene porque estamos hablando de un local con muchos elementos protegidos. En verdad los nuevos propietarios tienen muy poco margen para reformarlo. Apenas pueden dar una mano de pintura al establecimiento, y con mucho cuidado”.

“La puesta en traspaso se produce por una cuestión de empresa –tercia otro comercial–. Los restaurantes de esta cadena son cada vez más grandes, y este local de la Rambla es relativamente pequeño. Tienen que encontrar un cliente que quiera abrir algo muy parecido a lo que ya hay. Las grandes marcas no están mostrando mucho interés porque estos locales protegidos no les permiten desarrollar su imagen corporativa”.

 

https://www.lavanguardia.com/local/barcelona/20200111/472813309554/viena-rambla-traspasa.html

 

Dijous, 16 de gener de 2020

Betevé

Francis Manzano

El desnonament implacable d’una de les últimes veïnes de la Rambla

 

Una de les poques veïnes que resideixen al passeig s'enfronta a un desnonament per un sol impagament després de 33 anys de lloguer

 

Des del terrat de casa, la Maite Mendivil ha vist com cremava el Liceu, ha patit angoixada l’atemptat de la Rambla i cada dia comprova com treballen lladres, captadors o prostitutes. “És com veure la tele”, diu. També ha estat testimoni de com el passeig s’ha convertit en icona turística i com això ha fulminat veïnat i comerç. La camiseria Xancó, per exemple, resta silenciosa a la cantonada de davant, amb les persianes abaixades definitivament després de 200 anys. La Maite es resisteix ara a ser una víctima més.

 

Ella és una de les últimes de la Rambla, una del mig centenar de veïnes i veïns que tenen residència fixa al passeig, o que en tenien almenys el 2018, quan l’equip encarregat de la futura reforma en va fer recompte. Una sentència judicial obliga ara la Maite a abandonar el que ha estat casa seva els últims 33 anys, un quart pis, petit i acollidor, a la cantonada de la Rambla amb el carrer de l’Hospital.

 

“Això era un colomar, no hi havia res”, explica. A canvi d’arreglar el que un dia va ser el pis de la portera, va signar amb la propietària un contracte indefinit (“de renda antiga però actualitzada”) que va mantenir sense problema fins que la dona va morir i el fill el va heretar.

El 2015 ell la va acusar de no ingressar un dels rebuts, “de 290 euros en aquell moment”, i aquí va començar el calvari judicial de la Maite. “Jo vaig pagar, igual que he fet en 30 anys”, assegura ella, “però a ell no li van arribar els diners”. Ho atribueix a un error informàtic del banc, però el jutge hi va tenir l’última paraula: “Van decidir que jo havia de perdre el pis per 300 euros”.

 

La primera ordre de desnonament, que s’havia d’executar ja aquesta setmana, es va suspendre poc abans. Tot estava preparat, però, per fer-hi front, amb la col·laboració de col·lectius veïnals com Resistim al Gòtic que li donen suport. “S’ha d’intentar perquè m’agrada viure aquí”, diu la Maite. Tot i això ja no és com abans.

 

“Ara soc una més que et trobes per l’escala, al costat de les maletes”. Envoltada de pisos turístics, la Maite és una supervivent a la finca, que recorda habitada per dones grans, gent del barri. Fa uns anys s’hi va instal·lar també un veí que, a la pràctica, segons diu, s’ha convertit en “inversor”, ja que també lloga habitacions del seu pis i gestiona les entrades i sortides de turistes dels altres pisos. “Li molesto perquè soc veïna”.

 

L’alternativa per a la Maite es diu Mesa d’Emergència. Hi acaba d’accedir per la situació de vulnerabilitat, sola i sense poder treballar per una discapacitat. Però l’espera per un pis de lloguer social és llarga, pot arribar als dos anys. No li queda més, ara per ara, que dur al límit la condició de supervivent de la Rambla.

 

https://beteve.cat/basics/desnonament-rambla-veina-lloguer/

 

Dijous, 16 de gener de 2020

Betevé

Silvia Gutiérrez

FGC inicia les obres d’allargament de les vies i la millora de l’estació de Plaça de Catalunya

 

L'actuació permetrà incorporar trens nous amb entrada automàtica a la línia Barcelona-Vallès

Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC) ha iniciat aquest dijous les obres de millora de l’estació de Plaça de Catalunya. L’objectiu és adaptar les instal·lacions a les necessitats de l’entrada automàtica de trens. D’una banda, s’actuarà en les quatre vies per on circulen els combois de la línia Barcelona-Vallès. De l’altra, se n’ampliarà el vestíbul i se’n millorarà l’accés a les andanes. Gràcies a aquesta actuació es podran incrementar les freqüències de pas amb 15 noves unitats.

 

Els treballs consistiran a allargar les vies 1, 2, 3 i 4 fins a aconseguir una distància de 21,9 metres des del punt d’estacionament dels trens fins als topalls. Aquesta és la distància de seguretat que necessiten els trens per entrar de manera automàtica a l’estació.

Aquesta configuració nova de les vies també obliga a fer canvis a l’estació que s’aprofiten per fer-ne algunes millores. El vestíbul creixerà dels 470 metres quadrats actuals fins als 533. L’ampliació permetrà que els usuaris tinguin un espai de circulació més ampli per a l’accés i la sortida dels usuaris.

 

Per fer-ho possible, se’n reubicaran la barrera tarifària i les màquines de venda de títols de transport. També se’n renovaran els ascensors i s’hi instal·laran escales fixes i mecàniques noves.

 

Les obres tindran un impacte sobre el trànsit. Des d’aquest mateix dijous s’han tallat dos carrils de circulació del carrer de Pelai.També s’ha ocupat part de la vorera entre Pelai i la plaça de Catalunya.

 

En una primera fase, des d’aquest dijous i fins al 31 de maig l’actuació ocuparà la totalitat de la cantonada del carrer de Pelai amb la Rambla, però s’hi mantindrà l’accés actual d’FGC. Durant la segona fase, de l’1 de juny al 4 de desembre, els treballs afectaran només una part de la vorera.

 

GC té previst incorporar de manera progressiva 15 trens nous. Això permetrà que en hora punta passi cada cinc minuts un tren cap a Terrassa (S1) i també en direcció a Sabadell (S2).

Plaça de Catalunya és la principal estació de la línia Barcelona-Vallès, amb 13 milions de validacions anuals.

 

Les obres tenen un pressupost de 4,1 milions d’euros i duraran 15 mesos, per tant, estaran enllestides l’estiu del 2021.

 

https://beteve.cat/mobilitat/fgc-obres-millora-estacio-placa-catalunya/

 

Dijous, 16 de gener de 2020

20 minutos

Puri Caro i Sandra Muntane

La Boqueria cumple 180 años con actos para fidelizar al cliente local

 

Celebra su aniversario con actos con chefs de renombre y con un proceso participativo para la plaza de la Gardunya

 

La Boqueria cumple 180 años en medio de la transformación a la que se quiere someter desde el Ajuntament a la plaza de la Gardunya que se encuentra justo en su entrada trasera, la que da al Raval, y siendo una atracción colonizada por el turismo.

 

Atendiendo a las reivindicaciones vecinales que vienen quejándose de suciedad e incivismo derivado de las personas que duermen al raso en la zona y de algunos turistas, el consistorio quiere abrir a partir de un proceso participativo para volver a replantear la Gardunya como un espacio singular. De hecho, las nuevas instalaciones de la Escola Massana se ubicaron allí en el año 2017 para que sirviera de revulsivo a esta plaza.

 

En medio de este proyecto de ciudad, el mercado casi bicentenario conmemora este 2020 su 180 aniversario desde que, un 19 de marzo del año 1840, se pusiera la primera piedra del mercado de abastos más emblemático de la ciudad. Su presencia en la vida de los barceloneses en ese emplazamiento data, no obstante, del siglo XII.

 

En los últimos años, ha adaptado parte de su oferta de restauración y alimentación a los miles de turistas que pasean diariamente por La Rambla. Con el fin de recuperar al cliente local e implicar a toda la ciudadanía en estos festejos de aniversario, La Boqueria ha preparado un programa de actividades en torno a tres ejes: la alimentación, la gastronomía y el producto. 

 

En estos actos participarán chefs catalanes de prestigio, entre ellos, Carme Ruscalleda, los hermanos Torres y Nando Jubany. También se implicarán en la celebración restauradores, académicos y escritores, caso de Carlos Zanón y Toni Iturbe, y se contará con la colaboración de restaurantes míticos de Barcelona como la Bodega Sepúlveda, el Bar Leopoldo, la coctelería Boadas, el bar Marsella y Casa Almirall. Así como de la pastelería Escribà y de la heladería Rocambolesc de Jordi Roca de El Celler de Can Roca.

 

El ciclo de conferencias 180 años alimentando Barcelona repasará qué se comía cuando el mercado se inauguró en el siglo XIX y qué se come ahora. El mercado propone actividades de cocina, pero también de conversación, porque como aseguró ayer el primer teniente de alcalde, Jaume Collboni, «la base del mercado son las relaciones humanas». 

 

El regidor socialista recordó también la importancia del equipamiento como parte del alma y de la esencia de la ciudad en diálogo directo con La Rambla y abogó por que estos 12 meses de actividades sirvan para recuperar ambos espacios aún más «para los barceloneses».

«La Boqueria ha sido y es un referente de nuestros mercados municipales, un ejemplo a nivel internacional de una red pública que vela por la alimentación saludable de la ciudadanía. La conmemoración quiere contribuir también a atraer a los barceloneses para que redescubran el centro de la ciudad», dijo. 

 

En esa misma línea se pronunció el presidente de La Boqueria, Salvador Capdevila, que celebró la evolución constante del mercado con nuevos productos, fórmulas comerciales y maneras de relacionarse con los clientes tanto del distrito de Ciutat Vella como de Barcelona y de visitantes de cualquier rincón del mundo.

 

Aperitivo del Mobile 

 

Como muestra de que La Boqueria se encuentra íntimamente ligada a la ciudad y a su actividad, Collboni remarcó una de las actividades de aniversario en la que el mercado acogerá el Mobile Lunch dentro del Mobile World Congress (MWC), que llegará a Fira Gran Via de L’Hospitalet del 24 al 27 de febrero. 

 

«Se encontrarán congresistas, empresas, patrocinadores y participantes para acercar la ciudad al Mobile. Queremos poner en valor que el Mobile pertenece al conjunto de la ciudad, que es un acontecimiento ciudadano». 

 

La Boqueria también formará parte de la programación de BCNegra 2020 y de la Mercè con la feria gastronómica GastroBoqueria. Para informar de toda la programación del 180 aniversario, en febrero se pondrá en marcha la página web boqueria180.barcelona.

 

https://www.20minutos.es/noticia/4118476/0/la-boqueria-180-anos-alimentando-barcelona/

 

Diumenge, 19 de gener de 2020

La Vanguardia

Joan de Sagarra

Jamboree

 

La sala Jamboree estará de fiesta a lo largo de este flamante 2020 para celebrar sus sesenta años de existencia. Una efeméride insólita en la escena local, nacional y también prácticamente a nivel europeo ya que se trata de seis decenios ofreciendo música en directo de forma regular, principalmente jazz y músicas afines. Con dicho motivo, los responsables de la sala –comenzando por su máximo responsable, Joan Mas– han planificado y preparado un intenso año. Habrá tantos conciertos como días tiene el año, los habrá especiales y gratuitos, incluyendo una fiesta aún secreta el próximo 26 de julio en el Liceu coincidiendo con la inauguración del festival Mas i Mas…” (Esteban Linés. La Vanguardia, 2 de enero).

 

Me acuerdo de cuando abrió el Jamboree. En el mes de diciembre de 1959 nos habíamos instalado en el Tobogán, “el primer self-service de Barcelona”, en la plaza Reial. Nos, nosotros, éramos los chicos del Jubilee Jazz Club. El 2 de enero de 1960 montamos un concierto que tuvo un cierto éxito, hasta el punto que Joan Roselló, el propietario del bar Brindis, en el 17 de la plaza Reial, se puso en contacto con nuestro amigo y colega Javier Coma, figura visible del Jubilee, para que éste le ayudase a transformar el Brindis, un bar de putas, en una cava de jazz. Y así nació el Jamboree (fue Javier quien lo bautizó).

 

El Jamboree forma parte, como el Bocaccio, abierto siete años más tarde, de la mítica Barcelona de la segunda mitad del siglo XX. Cuando Gloria cantaba en el Jamboree The lady is a tramp, el clásico de Rodgers y Hart, solía modificar ligeramente la letra: en vez de California decía Barcelona, y cuando Gloria nombraba a nuestra ciudad, nosotros aplaudíamos y ella sonreía. Era todo un rito. La cantante de jazz Gloria Stewart llegó a Barcelona a finales de los cincuenta, y Joan Roselló la contrató para que cantase en el Jamboree Jazz Cava con un quinteto formado por los hermanos Hand, el batería Chip Collins y el pianista catalán Pere Farré.

 

Gloria Stewart, cantando en el Jamboree al principio de los años sesenta, es una imagen que forma parte de nuestra educación sentimental. Una imagen que Manuel Vázquez Montalbán recoge en su primer libro de poemas, titulado precisamente Una educación sentimental (El Bardo, Barcelona, 1967). Allí aparece un poema –Jamboree- en el que se lee: “La muchacha era negra y cantaba / una experiencia agridulce; metálica / de micrófono (…) la triste risa negra de Gloria / nocturna como su piel y su voz de Ella / Fitzgerald tímida, nos hacía inteligentes / de libros y cubalibres…”.

 

Todos, quien más quien menos, estábamos encariñados –encoñados– con Gloria cuando la muchacha negra cantaba My funny Valentine. Pero la muchacha no tuvo suerte, su amante catalán, un mozo de buena familia, la dejó y para mayor inri Gloria se halló accidentalmente complicada en el famoso “crimen de la calle de Aragón”, donde estuvieron implicados, procesados y condenados dos de los Hand. A Gloria, libre de cargos, la policía española la puso de patitas en la frontera. De allí la muchacha se marchó a Alemania, donde estuvo un tiempo cantando; luego le perdí la pista y, un buen día, el fotógrafo César Malet, el fotógrafo del Jamboree por antonomasia, otro buen amigo de Gloria, me dijo que había muerto en Eivissa, a finales de los ochenta principios de los noventa.

 

En aquellos años, con Tete Montoliu, el Jamboree se convierte en un codiciado puerto del jazz in­ternacional. Con mis amigos del ­Jubilee, Javier Coma, Enric Vázquez, José Luis Guarner…, coin­cidíamos una noche sí y la otra ­también en el Jamboree. Llevé un día a mi padre –siempre le gustó el jazz– y él, ni corto ni perezoso, escribió un elogioso artículo que trajo un público considerable al local. Al salir del Liceu, la gente iba a tomarse una copa al Jamboree. Roselló estaba encantado, mientras yo me ocupaba de una putilla que Guy Lafitte había contratado para hacerle compañía las noches en que tocaba el saxo en el local. O bien me encargaba de buscarle un muchacho al violinista Stéphane Grappelli para que le alegrase las noches. Eran otros tiempos.

 

Que yo sepa, sobre el Jamboree no existe ningún libro, ninguna película (hay sí, una peli de Manolo Lombardero, Siempre tuya, parte de la cual transcurre en el Jamboree, con una Gloria incluida y un fotógrafo que se llama César, como César Malet). Existe un libro de Jordi Pujol Baulena, J azz en Barcelona, 1920-1965 (Almendra Music, SL, 2005), en el que se habla del Jubilee y del nacimiento del Jamboree. Un libro serio, bien escrito, bien informado. Pero, insisto, no hay ningún libro, ninguna peli en que el protagonista sea el Jamboree. Y esto, cuando nos disponemos a celebrar el sesenta aniversario de su aparición, se me antoja algo grave, aunque en Barcelona y por lo que respecta al mundo cultural, no debería sorprenderme. Hace 25 años, en un artículo que publiqué en El País y en el que evocaba la figura de Gloria Stewart y aquel Jamboree de nuestra juventud, terminaba con estas líneas: “Enric Vázquez, otro buen amigo de Gloria, la persona que mejor conoce el jazz barcelonés de los sesenta y los setenta, me ha dicho que tiene en su poder gran parte de los archivos del Jamboree, que en su día le entregó Joan Roselló. Enric nos debe –y me consta que está dispuesto a escribirlo– su libro sobre el Jamboree, sobre nuestra memoria sentimental y jazzística, sobre aquella muchacha que cantaba The lady is a tramp y le cambiaba la letra. Sólo falta encontrar un editor”. Enric lo buscó pero no dio con él. Estoy convencido de que hoy, de volverlo a intentar, lo encontraría. Joan Mas podría, debería facilitarle el camino.

 

 

 

 

Dijous, 30 de gener de 2020

Betevé

Sergio Segura

Només un de cada tres habitatges de la Rambla són domicilis habituals

 

Un estudi encarregat per l'Ajuntament estima que a la Rambla hi viuen 569 veïns, la meitat dels quals són estrangers

 

A la Rambla hi ha 652 habitatges en total. D’aquests, 226 són domicilis habituals, és a dir, són pisos on els veïns viuen la major part de l’any. Dit d’una altra manera: només un de cada tres pisos són domicilis habituals. Aquesta és una de les conclusions principals de l’estudi de Barcelona Regional i el GESOP per valorar les modificacions urbanístiques que cal fer en el marc de la remodelació de la Rambla, que previsiblement començarà el 2021. L’informe apunta que a la Rambla hi viuen 569 residents habituals, la meitat dels quals són estrangers (48,2 %).

 

Però dels 652 habitatges que té la Rambla, la gran majoria (387) són domicilis d’ús no residencial. Això inclou habitatges d’ús turístic, oficines, empreses, d’ús de restauració o comercial, o locals i pisos ocupats per entitats. La resta d’habitatges (39) són domicilis temporals, és a dir, on els residents viuen només un període determinat de l’any.

La majoria de residents temporals són estrangers

 

A la Rambla hi viuen 104 residents temporals, que s’hi estan majoritàriament per motius laborals (54,2 %) i d’estudis (37,5 %). D’aquests habitants temporals, la gran majoria són estrangers (83,3 %) i homes (67 %). La durada mitjana d’estada és inferior a un any.

 

La Rambla, també una avinguda de cultura

 

Tots els habitatges d’aquesta via emblemàtica de Barcelona s’agrupen en un total de 122 edificis. Un 93,1 % de les finques estan en bon estat de conservació, però l’estudi destaca que tres de cada quatre edificis no són accessibles per a persones amb mobilitat reduïda i la meitat no disposen d’ascensor.

 

Què els preocupa als veïns de la Rambla?

 

L’estudi encarregat pel consistori també recull les opinions dels residents. Preguntats per quins són els problemes més greus, responen majoritàriament amb la inseguretat (39,8 %), un percentatge similar al del conjunt dels veïns de Ciutat Vella (41 %). La segona i tercera preocupacions dels residents de la Rambla són els sorolls (15,3 %) i el turisme (14,3 %), percentatges molt superiors als del conjunt del districte (8,9 i 6,9 %, respectivament).

 

https://beteve.cat/economia/quants-veins-viuen-rambla-barcelona/

 

 

Dijous, 30 de gener de 2020

La Vanguardia

Joaquín Luna

Adiós a ‘Violeta La Burra’ artista, maricona y mejor persona

 

Muere Pedro Moreno, un personaje conocido como ‘Violeta la burra’ en la noche de Barcelona que ya no existe y que defendió su homosexualidad en tiempos de ostias

 

En los últimos meses Violeta La Burra ya no castañeaba con salero al entrar en los bares y locales nocturnos de Barcelona donde además de vender rosas que portaba en una botella de plástico, aún tabaco y algún CD suyo tenía siempre un piropo al punto. Si uno estaba solo, el piropo era para ti y si estabas acompañado el piropo era para ella. ¡Qué manera de llamar guapo y guapa! Su presencia, entre a lo Sara Montiel y Marujita Díaz, ojos grandes y floripondio con gusto, alegraba la noche porque antes que artista popular o vendedora fue siempre persona y muy maricona, condición que reivindicaba y le había reportado más de un par de ostias en alguna comisaría.

 

Violeta La Burra se llamaba Pedro Moreno Moreno y ha muerto muy querida en Barcelona y de cuerpo presente en Herrera, su pueblo natal de la provincia de Sevilla, donde nació en 1936, año triunfal y muy jodido porque empezó la guerra y se prolongó la miseria en Andalucía. Su madre quería un varón. “Que mi mare desía que quiero un varón, que quiero un varón, cuando iba a nacé yo, aversimentiendes, que quiero un varón, que quiero un varón, la pobresita, y así nací yo”, le contó tal cual a Francisco Umbral en uno de sus “Spleen de Madrid”.

 

La pobreza más que la homosexualidad le llevaron antes de los veinte años a Barcelona, que la estaba esperando aunque llegase en tren expreso. Con los años, Violeta se hizo más barcelonesa que Rius i Taulet y tan del Barça como la Feliu (no hay más que escuchar “Soy culé del derecho y del revés”, homenaje al Tiki-taka con segundas, canción de su último disco, “2012, mejor que nunca”, canto del cisne cargado de coña, alegrías y dobles intenciones, como anticipan los títulos: “La crisis me pone”, “Z de zorrón” o “Yo soy mariquita”).

Violeta recorrió los tablaos, garitos y cabarets de la Rambla donde el franquismo se desentendía de la moral

 

Violeta encarriló su vocación artística y el espíritu alegre en los bajos y artísticos fondos de Barcelona, cabe a La Rambla, en tablados, garitos y cabarets donde el franquismo se desentendía de la moral y se mariconeaba mucho. Finales de los años 50. Los Claveles, El Andalucía de Noche, el Jardínes de Córdoba y de allí el gran salto al Bagdad y el Barcelona de Noche, aprovechando el filón del travestismo en los años de la transición, tiempo de pasiones, nobles y bajas. Violeta La Burra cobró fama por su gracia, arte y desparpajo hasta el punto de que fue contratada en París, de donde venían muchos niños y todas las perdiciones.

Jean Marie Rivière, “rey de la noche de París”, la fichó para el Paradis Latin, meca del travestismo europeo en los años 70. “Yo no lo he inventado, sólo le he dado cartas de nobleza”, decía Rivière del género. El estrellato se prolongó un par de años porque Violeta tenía a su madre delicada y lo suyo era más Barcelona y la Semana Santa de Herrera que la bohemia de París.

 

Con el siglo XXI y la edad, le llegó el declive y eso tan cursi de “reinventarse” aunque nunca presumía de haberse codeado con Lola Flores o Salvador Dalí ni se lamentaba de los chulos que le sacaron las perras y cosas peores. “Me había llevado unas palizas,,,”, confesó una noche en el Dry Martini, su segunda casa, donde Javier de las Muelas y su buena gente le daban cobijo, zumo de naranja o alguna copa de champaña en su deambular por ciertos locales y restaurantes del centro de Barcelona donde todos la apreciábamos y mucho, a diferencia de las calles de sus éxitos, como Escudillers, tomadas por extranjeros que nunca hubiesen apreciado el lujo de ver, saludar y charlar con Violeta La Burra, gran amiga o amigo, da igual, tan andaluza y barcelonesa.

 

https://www.lavanguardia.com/local/barcelona/20200130/473219487497/violeta-la-burra-barcelona-artista-la-rambla-homosexualidad.html

 

Dijous, 30 de gener de 2020

El Periódico

25 detenidos en un dispositivo policial en la Rambla para prevenir hurtos y robos violentos

 

20 de las detenciones son por aplicación de la Ley de extranjería

 

Un dispositivo conjunto de Mossos d'Esquadra, Policía Nacional y Guardia Urbana para prevenir hurtos y robos violentos en la Rambla de Barcelona terminó la noche del miércoles con 25 detenidos, de los cuales 20 son por aplicación de la Ley de extranjería.

Según han explicado a la agencia ACN fuentes policiales, dos de las detenciones fueron por requerimientos judiciales pendientes, una por apropiación indebida, una por salud pública y una más por atentado a agentes de la autoridad. El dispositivo policial comenzó alrededor de las 20 horas y terminó a las 23 horas.

 

https://www.elperiodico.com/es/barcelona/20200130/detenidos-dispositivo-policial-rambla-prevenir-hurtos-robos-violentos-7828037

 

Dijous, 30 de gener de 2020

Betevé

Ingrid Colomer / Marc Garcia

Una gran plaça diàfana a les Drassanes connectarà la Rambla amb Colom

 

El primer tram que es reformarà, entre Colom i Santa Madrona, modificarà el traçat de l'avinguda de les Drassanes

 

La reforma de la Rambla, que l’Ajuntament preveu començar el 2021, arrencarà pel tram entre Santa Madrona i el monument a Colom. El projecte executiu, que encara s’està redactant, preveu en aquesta àrea la transformació més important del passeig, que s’allargarà fins a Colom amb una gran plaça diàfana de 300 m² davant l’edifici de la Comandància Naval de Barcelona.

 

Aquesta nova plaça farà modificar el traçat de l’avinguda de les Drassanes que ara creua la Rambla en el tram més proper a Colom. Aquest encreuament se suprimirà i això donarà continuïtat al passeig fins al monument de Colom. Els canvis permetran guanyar espai públic, on s’incrementarà la vegetació.

 

Reforma de la Rambla en cinc fases

 

El tram entre Colom i Santa Madrona serà el primer que es reformarà de les cinc fases que tindrà la transformació de la Rambla: Santa Madrona-Arc del Teatre (2), Arc del Teatre-Liceu (3), Liceu-Portaferrissa (4) i Portaferrissa-Canaletes (5). A banda, es preveuen tres “espais majors” que es convertiran en places com a zones principals d’encreuament entre el Gòtic i el Raval. Seran a l’altura del Palau Moja (imatge inferior), al Pla de l’Os i al Teatre Principal.

Sense trànsit de pas

 

L’avantprojecte elaborat per l’equip km-ZERO preveu que la Rambla deixi de ser una via de pas. Als laterals s’hi conservarà només un carril de circulació de 3,5 metres d’amplada, per al pas de vehicles de serveis, bicicletes i transport públic. Els veïns també hi podran circular. El passeig central s’ampliarà entre 0,8 i 1,5 metres segons la zona, i hi haurà places per a càrrega i descàrrega en alguns trams.

 

https://beteve.cat/politica/reforma-rambla-santa-madrona-colom-drassanes-placa/

 

Divendres, 31 de gener de 2020

El Periódico

Patricia Castán

Radiografía de la Rambla: así son sus edificios y sus 569 vecinos

 

Un estudio revela que suman 226 domicilios habituales y 39 temporales, y su temor por la inseguridad

 

El eje cuenta con al menos 60 pisos turísticos, sobre todo ilegales, y un total de 26 hoteles

En la Rambla no residen ni un centenar de aguerridos supervivientes de la gentrificación -como algunos aventuraban-, ni el millar empadronados hace unos años a los que se suele aludir. Un detallado estudio cuantitativo y cualitativo encargado por el ayuntamiento a Barcelona Regional y el Gesop revela que actualmente en la hipertransitada calle,  64 de sus 122 edificios son de pisos y suman 652 viviendas, aunque solo 226 son domicilios habituales y 39 son temporales. En ellos residen un total de 569 y 104 personas, respectivamente, que tienen como primera preocupación la inseguridad en la zona. Y, ojo, el 53,1% cree que no es un buen lugar para vivir. 

 

Otros 387 inmuebles tienen un uso no residencial, de los que destacan un 15,5% de pisos turísticos (unos 60), un 27% por determinar, y un 14% desocupados.

Teniendo en cuenta que entre la Rambla y la plaza Reial hay una veintena de licencias de pisos turísticos, se deduce que la oferta ilegal como mínimo dobla la legal en este vial. Los otros 58 edificios del eje se dividen entre 26 hoteles, 12 culturales, 8 de la Administración, 6 comerciales, 3 de restauración, 2 religiosos y un mercado. 

 

Retrato del vial

 

Los 64 bloques de viviendas (que incluyen 134 locales comerciales) dibujan la menguante estructura vecinal de la masificada vía. Aunque ni la saturación (10,2%), ni los ruidos (15,3%), ni el turismo (14,3%) son los problemas más citados, sino la inseguridad (39,8%). De hecho, quienes viven puntúan a la Rambla con un 5,8, muy por debajo de su valoración de Barcelona, 8,1.

 

Sumando los residentes fijos (viven la mejor parte del año) y los temporales (estancias de más de 30 días), serían 673 residentes. Un 45,6% de los edificios cuenta con los primeros, y un 36,5% con ambos.

 

Más de la mitad de bloques no tienen ascensor, aunque están en buen estado. En este sentido, Fermín Villar, presidente de Amics de la Rambla, reivindica medidas para "proteger" la continuidad de los residentes, que muchas veces son minoría en una finca y llegan a marcharse por los problemas de accesibilidad. O no logran superar las trabas que supone una reforma en una finca catalogada.

 

 En las viviendas habituales, viven una media de 2,5 personas y los pisos con un solo residente representan la mitad (proporcionalmente) que en el resto del distrito. Abundan las parejas o con hijos, un 48,1% son extranjeros (aunque sobre todo de la UE,c on Italia a la cabeza; y de India). Y predominan las edades de 24 a 44 años, mientras que un tercio gana de 1.000 a 2000 euros al mes, más que la media del distrito.

 

Un 68,4% vive de alquiler y lamitad paga entre 600 y mil euros. Los propietarios hipotecados son minoría, porque en muchas ocasiones lo son por herencia. 

 

https://www.elperiodico.com/es/barcelona/20200131/asi-es-radiografia-edificios-rambla-y-sus-569-vecinos-fijos-7829131

 

Divendres, 31 de gener de 2020

Betevé

Maria Solans

26 anys de l’històric incendi del Liceu

 

El 31 de gener de 1994 les flames van ensorrar l'emblemàtic teatre barceloní

 

Van fer falta només tres hores perquè les flames ensorressin un dels teatres emblemàtics de la ciutat. Va ser el 31 de gener del 1994. A dos quarts d’11 del matí, una guspira generada pel bufador amb el qual dos soldadors feien tasques de manteniment va generar un incendi que va reduir el teatre a cendres. La immensa columna de fum es va veure des de tota la ciutat. Coses del destí: estaven soldant el teló d’acer que precisament servia per aïllar la sala del foc en cas d’incendi.

 

La directora artística del Liceu, Cristina Schepperman (que serà substituïda la propera temporada per Víctor García de Gomar), es trobava dins la seva oficina aquell dia. Feia només mitja hora que havia arribat, quan un maquinista la va avisar del foc. Ràpidament va arribar a la Rambla, on treballadors, veïns i curiosos observaven com creixien les flames, que van arribar als 70 metres. Explica que quan van sentir un soroll molt fort van comprendre que el sostre s’havia esfondrat i que “ja estava tot perdut”. No li sorprèn la virulència que van tenir les flames. Afirma que a l’escenari i la sala “era tot fusta, moqueta i pols” i que el teatre tenia sortides d’emergència “del segle XIX”.

 

De la magnitud del foc en va ser testimoni directe el Raül Martínez, cambrer des de fa 30 anys del Cafè de l’Òpera. El local està situat just al davant del Liceu. Explica que aquell dia els bombers i la policia els van fer tancar per seguretat, però que ell i la resta del personal de l’establiment van ser testimonis d’un “espectacle de pel·lícula” des del terrat de l’edifici. Al Ramon Casino, treballador de l’Hotel Oriental, també el van sorprendre les sirenes. Diu que recorda “les cares tristes de la gent a la Rambla” i la calor que desprenia l’incendi, que es podia “notar des del carrer”.

 

Alguns espais van quedar intactes

 

El foc va destruir l’escenari i la sala del teatre. En van quedar intactes alguns espais emblemàtics com el Saló dels Miralls o el vestíbul. També es van salvar el Conservatori i el Cercle del Liceu. D’aquell dia, n’han quedat imatges que ja formen part de l’imaginari col·lectiu i que segurament recordaran molts barcelonins: la dels policies traient quadres i obres de valor de l’edifici (que van dur al Palau de la Virreina i després al MNAC) o la de la soprano Montserrat Caballé plorant a la Rambla.

 

Aquell mateix dia totes les administracions van acordar reconstruir el Liceu al més aviat possible i fer-ho al mateix lloc. Cinc anys després, el 1999, va tornar a obrir.

 

L’any passat, coincidint amb el 25è aniversari de l’incendi del teatre de la Rambla, betevé va estrenar un web especial que en recorda l’efemèride. S’organitza en tres capítols: L’incendi, la transformació i el Liceu, de tots?. El treball inclou entrevistes amb persones properes al teatre i vídeos 360 graus del Liceu tal com és ara.

 

https://beteve.cat/cultura/incendi-liceu-barcelona-cronica/

LA RAMBLA DE BARCELONA

La Rambla és un dels indrets de Barcelona on bull més activitat, una ciutat dins d'una altra ciutat.

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