"Visages". Dominika Berger en la Sala Parés
· ¿Dónde? Sala Parés
· ¿Cuándo? Del 18 de septiembre al 18 de octubre de 2025
· ¿Días? Martes, Miércoles, Jueves, Viernes, Sábado
· Dirección: Carrer Petritxol, 5
· Organiza: Sala Parés
"¿Qué es una cara? Los retratos, como sabemos, ocupan un lugar preponderante en la pintura de Dominika Berger, pero sobre todo tienen un papel fundamental en el razonamiento de su arte. Baudelaire escribía en L'art romantique: "... un buen retrato siempre me parece una biografía dramatizada, o más bien es como el drama natural inherente a cualquier hombre". Todo retrato es una forma de espejo. Pero ¿qué retrato? ¿Quién se parece a quién? ¿Las imágenes se parecen a los modelos (¿hay modelos, de hecho?) o los modelos se parecen entre ellos? ¿Se trata de autorretratos?
Pero, retomando el hilo: ¿qué se puede ver verdaderamente en un cuadro de Dominika Berger? ¿Qué se expresa realmente? ¿Qué es una pintura, si no una visibilidad trabajada por lo invisible? O la transparencia. ¿El cuadro no es la desmesura del objeto que desposee? Fuera de eso, en su obra no hay cambios bruscos, hay pocos giros, pero sí muchas intenciones renovadas, búsquedas aún no satisfechas, un juego de variantes y de variaciones, variaciones a veces mínimas sobre un tema reiterado, pero siempre reinventado: el rostro. Donde la sorpresa es total cada vez y se conjuga con el placer de volver a escuchar el tema. Pero hay rostros que resisten o, más bien, que se borran, que parecen desdibujarse, como si se tratara de no insistir en ello, de significar una culminación en el blanco, "hacer el vacío" para quedarse tan solo con lo esencial. No se da cuenta, ni mucho menos, ni de la especificidad de la cara humana, ni de la práctica del retrato tal como se nos muestra a través de sus pinturas.
Retratos como estos no nos tranquilizan. No podemos pretender leer evidencias. No podrían ser reconocibles, idénticos a su modelo. ¿Pintar no sería, en definitiva, pintar para dejar de tener cara? ¿Pintar sería escudriñar, escudriñarse? De hecho, en muchos de sus cuadros, Dominika Berger trata la realidad como una memoria de la cual no puede brotar el secreto. Este tipo de interferencia y de borrado de lo que es visible ilustra un aspecto fundamental de su arte. Pintura doble, dúplice: en un mismo lugar colorido, hace pasar el ojo de un estado de lo visible al otro, lo conduce de una realidad en imágenes a un desenfoque de la mirada. La experiencia estética es esta relación oscura, material e íntima: relación física, inmensurable, que remite a la memoria del ojo. Y es precisamente aquí donde nos intriga en el planteamiento de Dominika Berger, un despojamiento de la existencia siempre activo."
Emmanuel Guigon
Se puede visitar de martes a sábado de 11 a 14 h y de 16 a 20 h.
Mapa de Localización
Carrer Petritxol, 5, 08002, Barcelona (41.382614, 2.172901)


