El alma barcelonesa
Cuando el 17 de mayo de 1973 Josep M. de Porcioles dejó el cargo de alcalde, Amadeu Bagués, como presidente de la Asociación, dijo: "Por encima de los pros y contras, Porcioles, Ramblista de Honor, ha sido, en su dilatada actuación, el hombre del positivismo histórico...El saldo de sus acciones es, en nuestra opinión, positivo y es por ello que nos adelantamos a lanzar la iniciativa de rendirle un homenaje ciudadano y dejar testimonio de la sensibilidad del alma barcelonesa".
Entre "los pros y contras" que Bagués no mencionaba públicamente estaba la anécdota que relata el señor Joan Deulofeu: "Uno de los proyectos de Porcioles fue la construcción de un aparcamiento en la plaza de la Gardunya, junto al mercado de la Boqueria. El aparcamiento fue efectivamente construido, pero había otra cosa. Porcioles pretendía convertir el espacio que ocupa el mercado de la Boqueria en una plaza, trasladando los puestos a otro lugar de Barcelona. Pero nosotros, la Asociación, nos opusimos firmemente. Convocamos una rueda de prensa en el Hotel Manila y expusimos claramente las razones de nuestra protesta. Esta fue la primera lucha que tuvimos. Porcioles, sin embargo, era un hombre abierto. Nos llamó, hablamos con él, y cambió de opinión".
En relación con esta anécdota, el señor Enric Pantaleoni -que fue presidente de la Asociación en los años 1986-93- añade un detalle: "Bagués era todo un personaje. Y en esa reunión, después de que Porcioles dijera que se tenía que trasladar el mercado sí o sí, Bagués le respondió: De acuerdo, háganlo así, ¡pero antes tendréis que pasar por encima de mi cadáver!".