Fiestas del Roser
Si la Asociación servía, hasta cierto punto, de lobby o entidad de defensa de los intereses de los comerciantes o, a veces, de grupo de presión ante determinados excesos urbanísticos, también cumplía una función cívica, mediante las fiestas que organizaba en honor de la patrona de la Rambla, la Mare de Déu del Roser, que se celebra el 7 de octubre.
Fueron muy lucidas las fiestas del Roser del año 1973, que se alargaron durante una semana: el domingo 7 de octubre se celebró misa cantada en la iglesia de Belén, con participación de la coral "Les Flors de Maig".
Luego se hizo una ofrenda floral ante la hornacina con la imagen de la Mare de Déu del Roser del palacio de la Virreina.
El lunes se inauguró la Oficina de Turismo e Información de la Asociación en el Pla de l'Os, lo que –delante la falta de ideas generalizada– suponía recuperar, en parte, la idea que los beneméritos ciudadanos del año 1909 habían tenido al crear la Sociedad de Atracción de Forasteros.
El martes tuvo lugar la segunda carrera deportiva bajo el lema "Rambles avall" y al terminar la carrera y otorgado el premio se hace una audición pública de sardanas. El miércoles, la junta directiva efectuó la entrega de un "tortell" a las autoridades municipales, continuando una antigua tradición.
El jueves, se ofreció una cena en el hotel Orient a los nuevos Ramblistas de Honor Mary Santpere, Lluís Miravitlles y Ricardo Jiménez.
Finalmente, el viernes, en la parroquia de Sant Josep i Santa Mònica, se ofició una misa en sufragio de los ramblistas de honor y de los socios difuntos de la asociación.