Un precedente: la Sociedad de Atracción de Forasteros
La etapa de Higini Feliu se inició en los momentos en que Barcelona, por primera vez después de la guerra civil, ya disponía de una Carta Municipal, al igual que Madrid. Este instrumento jurídico hacía del alcalde un gestor absoluto de la ciudad, pero propició a partir de entonces -con un incipiente turismo y una considerable inversión extranjera en la industria- que la alcaldía potenciara la Feria de Muestras, los llamados "salones" de náutica, automóvil y otros sectores de la industria y, sobre todo, la construcción.
La Asociación fue invitada por el Ayuntamiento, en mayo de 1968, a estar presente en el acto de conmemoración del 60 aniversario de la creación de la "Sociedad de Atracción de Forasteros". Fundada en 1908, esa sociedad -probablemente la primera de España de sus características- había sido ideada por Manuel Ribé, un funcionario de la Casa de la Ciudad, aunque como presidente figuró el alcalde Domènec J. Sanllehy i Alrich (1847-1911).
El acto culminante de esa conmemoración consistió en la colocación de una lápida en la fachada del número 37 de la Rambla de Santa Mònica, donde la Sociedad de Atracción de Forasteros había tenido la primera sede. La Sociedad desapareció al iniciarse la Guerra Civil española. Sin embargo, de cierta manera, sirvió de inspiración a la recientemente creada Asociación de Vecinos y Comerciantes y la Plaça Catalunya.