Más agentes cívicos para reforzar la convivencia en las zonas más turísticas
10 de abril de 2026
El servicio de agentes cívicos se refuerza este verano con 52 efectivos más, y llegará a las 118 personas, casi el doble que el año pasado, con más presencia en los espacios de gran afluencia como La Rambla. El programa, dotado con más de 6,5 millones de euros provenientes de la fiscalidad turística, quiere corresponsabilizar a las personas visitantes en el uso del espacio público y reforzar la aplicación de la nueva ordenanza de convivencia.
El incremento llega como consecuencia de la incorporación, a finales de este mes de marzo, de 33 nuevos agentes cívicos, distribuidos en los espacios de gran afluencia (EGA) de Sagrada Familia, La Rambla y Turó de la Rovira. Además, también se han mantenido los 19 agentes cívicos alrededor del Park Güell, que se incorporaron el verano pasado mediante BSM con una inversión de unos 1,18 millones.
De los 66 agentes cívicos restantes, una decena ya daban servicio en los EGA, además de otros puntos de la ciudad como Sant Antoni, la Barceloneta o Montjuïc. Con este refuerzo, el dispositivo llegará a las 118 personas este verano.
El papel de los agentes cívicos
Los agentes cívicos trabajan para mejorar la calidad de vida de las personas, garantizando la buena convivencia y el civismo en las calles de la ciudad. Uniformados, se despliegan en turnos de mañana y tarde, también durante los fines de semana y días festivos para informar, requerir y advertir a las personas que se encuentran en la vía pública y que con su conducta puedan perturbar el funcionamiento de la ciudad, sean residentes o turistas. En caso de que sea necesario, también pueden reportarlo a la Guardia Urbana de Barcelona (GUB) para que apliquen las sanciones correspondientes.
El personal, que recibe formación específica antes de iniciar su actuación en la calle, no solo hace uso de la pedagogía para corregir conductas, sino que también registra aquello que observa a lo largo de la jornada. Entre sus tareas está el control de la movilidad, proporcionar diversa información, la correcta gestión de los residuos o la mediación para evitar conductas como la alimentación de animales en la vía pública o llevar perros sueltos.




